Moscú. La situación humanitaria en Siria probablemente empeore, dijo este lunes el director del Comité Internacional de Cruz Roja, subrayando la necesidad de "medidas urgentes" para aliviar los efectos de un año de derramamiento de sangre.

Jakob Kellenberger llegó a Moscú para pedir a Rusia que ayude a persuadir al gobierno sirio de que permita más acceso a ayuda humanitaria para los sirios atrapados en zonas de conflicto.

El CICR ha estado presionando para lograr un alto el fuego diario entre las fuerzas gubernamentales y los insurgentes para permitir la llegada de ayuda y las evacuaciones médicas.

Los estrechos lazos de Rusia con Siria lo convierten en uno de los pocos países que quedan con alguna influencia sobre el presidente, Bashar el Asad. Pero Moscú está cada vez más aislado en su apoyo al Gobierno de Damasco, cuyas fuerzas han matado a más de 8.000 personas en un año de violencia, según las Naciones Unidas.

"Nuestra evaluación, desgraciadamente, es que la situación humanitaria probablemente vaya a deteriorarse", dijo Kellenberger al ministro ruso de Exteriores, Sergei Lavrov, al comienzo de las conversaciones.

Kellenberger dijo que quería compartir la evaluación de la organización y "nuestra idea de cuáles son las medidas más urgentes para tomar en el campo humanitario".

Moscú, junto con China, ha protegido a Asad vetando dos resoluciones del Consejo de Seguridad de la ONU que condenaban a su gobierno y ha continuado enviando armas a Siria bajo contratos, pero ha expresado su apoyo a los esfuerzos internacionales de ayuda a la población.

En una muestra inusual de unidad con las potencias occidentales, Rusia y China se sumaron a otros miembros del Consejo de Seguridad el 1 de marzo al expresar su "profunda decepción" por el fracaso de Siria a permitir que la responsable de ayuda humanitaria de la ONU, Valerie Amos, visitara el país y dijo que debería dejársele entrar de inmediato.

El CICR y la Media Luna Roja siria han logrado llegar a algunas zonas afectadas por los combates, proporcionando a miles de personas alimentos, medicinas y otras cosas esenciales, pero Kellenberger dijo que era necesario más acceso.

"Una suspensión diaria de al menos dos horas sigue siendo esencial para que se produzcan con seguridad las evacuaciones médicas de emergencia y para que llegue la ayuda rápido a las personas vulnerables", dijo en un comunicado el domingo.

"El CICR está pidiendo un compromiso sin ambigüedad de todos los implicados en los combates".