Sukkur. Las agencias de ayuda de Naciones Unidas han brindado asistencia a cientos de miles de víctimas de las peores inundaciones en décadas en Pakistán, pero sus operaciones aún deben alcanzar a un estimado de seis millones de personas más.

Las vidas de 14 millones de personas, un 8% de la población total, se han visto interrumpidas por las peores catástrofes en la historia de Pakistán. Seis millones de ellas necesitan alimento, refugio y agua.

Destacando la escala del desastre, el primer ministro Raza Yusuf Gilani dijo en un discurso por el Día de la Independencia que el país enfrenta desafíos similares a los de la separación de 1947.

Miles de familias fueron divididas después de la sangrienta división del subcontinente entre la India, dominada por hindúes, y Pakistán, de mayoría musulmana, que llevó al traslado de 10 millones de refugiados en la mayor migración registrada en la historia humana.

Las inundaciones, provocadas por torrenciales lluvias del monzón hace poco más de dos semanas, anegaron la cuenca del río Indus en Pakistán, provocando la muerte de más de 1.600 personas.

El Gobierno de Pakistán, abrumado por el desastre, ha sido acusado de lentitud en su respuesta a la crisis, dejando a las víctimas dependiendo de la ayuda militar y de las agencias internacionales.

El malestar está creciendo, aumentando las posibilidades de que el Gobierno enfrente desórdenes sociales.

Analistas dicen que un golpe de Estado de parte del Ejército es poco probable, ya que la prioridad de las Fuerzas Armadas es combatir a los insurgentes talibanes y asumir el control durante un desastre no tiene sentido.

Aldeas completas han desaparecido. Algunas personas sólo tienen un pedazo de tierra para pararse. Nuevas lluvias podrían provocar más destrucción y nuevos desplazados.

Algunas tormentas aisladas con posibles fuertes lluvias se prevén en el noroeste, en la zona alta de Punjab, partes del norte y Cachemira durante las próximas 24 horas, según el Departamento meteorológico de Pakistán.

Un comunicado de la ONU dijo que las operaciones de ayuda aún necesitan llegar a seis millones de personas. Entre otros problemas urgentes, se necesita agua para beber para esa cantidad de víctimas de las lluvias.

Naciones Unidas dice que las inundaciones han afectado a un tercio de Pakistán, un área del tamaño de un país europeo. El secretario general de la ONU, Ban Ki-moon, debería visitar Pakistán durante el fin de semana para discutir la crisis.

Aumento de costos. Los costos económicos están aumentando, dificultando que el Gobierno realice gastos estratégicos en los antiguos bastiones de los talibanes para ganar el respaldo público.

Los cultivos de trigo, algodón y azúcar han sufrido daños en un país donde la agricultura es su principal sustento.

El presidente del Banco Mundial, Robert Zoellick, dijo que las inundaciones han destruido cerca de US$1.000 millones en cosechas y que el organismo está considerando reprogramar cerca de US$900 millones en ayuda.

El Fondo Monetario Internacional ha advertido de un gran daño económico y el Ministerio de Hacienda dijo que no cumpliría con su meta de un crecimiento del 4,5% del producto interno bruto para este año.

El Gobierno había proyectado un déficit de presupuesto del 4% del PIB para el 2010/2011, pero algunos analistas creen que ahora será de al menos un 6% del PIB.