Tokio. El agua arrojada desde el aire con helicópteros y a través de camiones con mangueras en las últimas horas sobre los reactores de la central nuclear de Fukushima I, ha logrado reducir los niveles de emisión de radiación, que afecta la salud de las personas, informó la Tokyo Electric Power (Tepco).

La compañía que opera la referida central nuclear, que fuera afectada por el terremoto del viernes pasado de 9 grados en la escala Richter y el posterior Tsunami, informó que el nivel de radiación descendió en la víspera en cerca de 20 puntos, y hoy ya se encuentra en 279.4 microsieverts por hora.

Sin embargo, a pesar de los esfuerzos desplegados por el gobierno japonés, continúa saliendo humo blanco de los reactores 2, 3 y 4, y el objetivo es lograr el enfriamiento del material radioactivo para evitar una catástrofe nuclear en Japón.

Expertos de la Agencia de Seguridad Nuclear de Japón, tienen sospechas que el humo que se emite del reactor 2 podría provenir de la piscina de refrigeración o de una explosión en la cámara que alberga.

Tepco indicó que su prioridad es enfriar el reactor 3, y sobre el cual ya se arrojaron 63 toneladas de agua, y los técnicos han logrado conectar un cable de electricidad externo para hacer funcionar los sistemas de enfriamiento del reactor 2.

Las aeronaves que sobrevuelan los reactores de Fukushima I, están reforzadas con planchas de plomo para evitar la radiación, y así poder verter agua para enfriarlos.

En cada vuelo se vertieron 7 mil 500 litros de agua, informaron los medios locales.