Beirut. Dos explosiones junto a bases de seguridad en Alepo dejaron el viernes 17 muertos entre soldados y civiles, según la televisión siria, en el peor episodio de violencia registrado en el núcleo comercial del país en medio de una revuelta contra el presidente Bashar al-Assad que se prolonga ya por 11 meses.

La televisión estatal mostró sangre, cadáveres y escombros de cemento repartidos por una calle junto a uno de los supuestos objetivos de la explosión, un edificio de seguridad militar en la ciudad, situada en el norte del país.

Las explosiones se producen después de tres atentados suicidas en Damasco en diciembre y enero en los que murieron al menos 70 personas. El Gobierno sirio, que culpó a Al Qaeda de algunos de esos ataques, prometió una "respuesta con puño de hierro".

Alepo ha evitado gran parte de los disturbios que se han producido en Siria desde que comenzaron las protestas en marzo, pero ha visto cómo aumentaban las manifestaciones y la violencia en las últimas semanas.

La cadena de televisión privada siria Addounia dijo que, según información provisional, once civiles y miembros de las fuerzas de seguridad murieron en la explosión en un edificio de seguridad militar y seis más en una base para fuerzas de seguridad.

Un reportero de la televisión estatal, en una conexión en directo desde las afueras de uno de los complejos, dijo que la explosión se pudo escuchar a unos 20 kilómetros de distancia.