Río de Janeiro. Al menos 415 personas murieron en Brasil desde julio del año pasado como consecuencia del virus de la fiebre amarilla que afecta principalmente la región sureste del país, según divulgó este viernes el gobierno brasileño.

En su boletín epidemiológico más reciente, el Ministerio de Salud aseguró que 1.266 infecciones han sido confirmadas en el último año y que hay 1.232 casos que están siendo investigados.

La región sureste del país, donde se concentra la mayor parte de la población y ciudades como Sao Paulo y Río de Janeiro, es la más afectada por la enfermedad. De hecho, apenas una de las 415 víctimas mortales no era de la región sur.

El gobierno brasileño contabiliza el virus de julio a junio del año siguiente para no dividir el verano, que es la época de mayor incidencia de la enfermedad y que queda partido por el año nuevo.

Las autoridades brasileñas vienen enfrentando una gran dificultad para inmunizar a la población contra la enfermedad. Según datos del Sistema Unico de Salud, uno de cada cuatro municipios brasileños tiene una cobertura por debajo de la ideal.

En 2017, 1.453 de las 5.570 ciudades que hay en el país no lograron cumplir las metas de cobertura para ninguna de las vacunas recomendadas a la población.