Al menos nueve reclusos murieron y otros once resultaron heridos durante una riña entre los propios presos desatada en un penal del estado brasileño de Ceará, en el noreste del país, informaron hoy fuentes oficiales.

El mayor Marcelo Praciano, comandante del cuerpo de guardias presidiarios de Ceará, dijo a medios locales que la pelea comenzó en horas de la madrugada, al parecer como consecuencia de discusiones que varios reclusos habían tenido la tarde del domingo, durante la visita de sus familiares.

En medio de la riña, en la que fueron empleadas armas blancas fabricadas clandestinamente por los propios presos, algunos reclusos llegaron a prenderle fuego a varios colchones, explicó Praciano a periodistas que se dirigieron al Centro de Detención Provisional de Itaitinga, en la zona metropolitana de Fortaleza, capital de Ceará.

El portavoz militar indicó que algunos de los heridos, que han sido ingresados en un hospital cercano al presidio, sufrieron quemaduras de diversos grados debido al fuego de los colchones y otros objetos incendiados por los presos.

Las riñas y los motines en las cárceles brasileños son habituales y las propias autoridades admiten que entre los agravantes de esa situación están los altos niveles de hacinamiento.

Según datos oficiales, las cárceles brasileñas actualmente alojan a unas 514.000 personas, una cifra que supera en casi 20% su capacidad, de acuerdo a denuncias de organizaciones de derechos humanos.

Diversas autoridades, como el presidente del Tribunal Supremo de Brasil, Joaquim Barbosa, han reconocido que el sistema penitenciario del país es "caótico" y no ofrece "condiciones dignas" a quien está en prisión.