Washington. Al Qaeda planeaba atacar el sector ferroviario de Estados Unidos en el décimo aniversario de los atentados del 11 de septiembre, dijo este jueves Washington tras incautar material de inteligencia desde del escondite de Osama bin Laden en Pakistán.

Funcionarios dijeron que se hallaron pruebas que indican que el líder de Al Qaeda o sus socios habían participado en los debates o la planificación de un posible ataque a un tren dentro de Estados Unidos el 11 de septiembre de 2011.

"No tenemos ninguna información de alguna amenaza terrorista inminente en el sector ferroviario de Estados Unidos, pero queríamos advertir a nuestros socios de la presunta conspiración", dijo el portavoz del Departamento de Seguridad Nacional, Matthew Chandler, en un mensaje de inteligencia divulgado el jueves.

Este departamento y otras agencias de Estados Unidos han estado revisando la información a partir del material incautado en el complejo donde se escondía Bin Laden, luego de la redada realizada esta semana donde murió el líder de Al Qaeda.

La información indicaba que una de las tácticas posibles para atacar a un tren era intentar desviar la dirección de los rieles, dijo un funcionario.

El funcionario dijo que se desprendía de la información que se trataba de una idea que Bin Laden o sus socios estaban considerando, pero por ahora no había indicios de inteligencia de que algún plan se haya elaborado o que se tomaran medidas para llevarlo a cabo.

Otro funcionario dijo en febrero del año pasado que Al Qaeda contemplaba el ataque de un ferrocarril en el décimo aniversario de los ataques terroristas con aviones secuestrados al World Trade Center en Nueva York y el Pentágono, pero el grupo no estaba atado a esa fecha exacta.

Desde la redada, el Departamento de Seguridad Nacional ha dado una serie de pasos buscando revisar todos los potenciales objetivos terroristas, incluyendo los sistemas de transporte en todo el país. Esto añade más agentes en los aeropuertos y en las fronteras.

Chandler dijo que el supuesto complot de Al Qaeda se basaba en "información inicial, que es a menudo engañosa o inexacta y está sujeta a cambios".

"Estamos en un estado de vigilancia", añadió Chandler, pero dijo que no había planes de elevar el nivel de amenaza nacional.