Anna. Al Qaeda se atribuyó el domingo un ataque contra las oficinas de una agencia de inteligencia yemení en el sur del país, y dijo que fue en venganza por un asalto del gobierno contra un bastión del grupo extremista.

Con armas automáticas y morteros, los pistoleros atacaron el edificio de seguridad de Adén el 19 de junio, matando al menos a 11 personas.

El ataque fue el más sangriento en Yemen desde el bombardeo al destructor USS Cole en el 2000 que causó la muerte de 17 marineros estadounidenses.

"Este ataque se produce como una respuesta a la agresión tiránica que sufrió nuestra gente en la provincia de Maarib y deliberadamente humilló a las tribus con el pretexto de combatir al terrorismo", dijo el ala de Al Qaeda con base en Yemen en un comunicado publicado en un sitio islámico de internet.

"Luego falsamente proclamaron que vencieron a los combatientes, pero no vimos nada salvo el asesinato de mujeres y la destrucción de mezquitas y de casas", agregó.

Yemen, cercano al mayor exportador de petróleo Arabia Saudita, es actualmente una de las principales preocupaciones de Occidente en seguridad luego de que la rama de Al Qaeda en ese país dijo ser responsable de un fallido intento de estallar un avión de una aerolínea estadounidense en diciembre.