Unas 10 mil personas que viven en siete comunidades amenazadas por el Volcán de Fuego denuncian que no han recibido atención. Se trata de las comunidades Morelia, Panimaché 1 y 2, El Porvenir, Sangre de Cristo, Santa Sofía y Los Yucales. Según la estimación de los líderes comunitarios, en todo el sector viven alrededor de 10 mil personas.

Pese a que estas comunidades son de jurisdicción de Chimaltenango, la única vía de acceso es por un camino de terracería cuya salida conecta con la carretera que conduce a Santa Lucía Contzumalguapa, Escuintla.

En el trayecto se deben cruzar dos ríos, Taniluya y El Gobernador, que cuando se crecen hacen imposible el paso de las personas. Es común que esas comunidades queden aisladas cuando llueve u ocurren deslizamientos en el Volcán.

Los vecinos indicaron que desde el pasado domingo las autoridades no han trasladado información y en este momento no tienen claro qué es lo que deberían hacer en caso exista una emergencia.

Sin coordinación. Ayer, luego de que se registrara el descenso de un flujo piroclástico, hubo una alerta en la comunidad y un grupo de voluntarios trató de realizar una evacuación de las comunidades.

Sin embargo, rápidamente la histeria se apoderó de los comunitarios, particularmente de la aldea Morelia, y solo un grupo de 300 personas fueron llevadas a Santa Lucía Cotzumalguapa. El resto decidió quedarse en el punto.

Juan Hernández, primer alcalde auxiliar de la aldea Morelia, explicó que el domingo, cuando ocurrió la violenta erupción, se intentó evacuar a las personas, pero a las 17 horas los ríos habían crecido y era imposible evacuarlas.

Luego de la erupción, el principal problema es que los cultivos de maíz y otros alimentos se perdieron y, según comentaron los habitantes, no ha existido presencia de las autoridades para ofrecer apoyo.

Otra de las situaciones que afecta a las comunidades es que, por el momento, no hay agua entubada, lo que podría provocar el aumento de enfermedades gastrointestinales.

Las clases están suspendidas desde el pasado lunes, según explicó Cambry Cuellar, maestra de párvulos de la aldea Morelia, quien contó que aún no saben cuándo reiniciar las labores. Así como los demás, ella confirmó que ninguna autoridad se ha acercado a las comunidades.

La maestra consideró necesario que las autoridades de la Coordinadora Nacional para la Reducción de Desastres (Conred) desplieguen un equipo y brinden información a la población para saber qué hacer.

Por el momento las autoridades de los Consejos Comunitarios de Desarrollo (Cocodes) tratan de organizar a las personas y mantenerlas alerta ante una nueva emergencia.