Berlín. El portavoz de la canciller alemana Angela Merkel, Steffen Seibert, negó este sábado informes de medios que afirman que estaría discutiendo con socios de su coalición sobre potenciales reemplazantes para el presidente del país, afectado por escándalos.

La declaración tuvo lugar en momentos que se conocieron nuevas acusaciones respecto a que el presidente germano, Christian Wulff, habría amenazado a editores con una "guerra" si publicaban un artículo sobre un préstamo hipotecario favorable que recibió de parte de la esposa de un amigo millonario.

El escándalo podría dañar a Merkel, quien nominó a Wulff para la presidencia en el 2010, en un punto sensible en sus esfuerzos por resolver la crisis de deuda de Europa, cuyo próximo capítulo comenzará este lunes cuando el mandatario francés, Nicolas Sarkozy, llegue a Berlín.

"Ella no ve motivos para discutir sobre un sucesor para el presidente", dijo el portavoz de Merkel al diario Frankfurter Allgemeine Sonntagszeitung en respuesta a la afirmación de ese periódico de que la canciller habría hablado sobre un reemplazo para Wulff con el vicecanciller Philipp Roesler.

Informes de medios que se centran en conversaciones sobre un sucesor, que dominaron la cobertura periodística local este sábado, aumentan la presión sobre Wulff, quien la semana pasada fue a la televisión para tratar de apagar el escándalo.

La revista Der Spiegel también informó este sábado que Wulff amenazó a editores con un conflicto de gran envergadura y acciones legales antes de que publicaran en diciembre un artículo sobre un préstamo que recibió.

Wulff dijo en televisión que lamentaba mensajes telefónicos que dejó, pero que sólo trataba de proteger a su familia y que pedía un aplazamiento en la publicación del artículo.