San José. Rescatistas iniciaban el domingo un plan de perforación en la mina chilena San José para tratar de contactar y suministrar enseres a los 33 trabajadores atrapados desde el jueves, luego de que fracasara el primer intento por llegar hasta ellos.

Equipos para cavar eran instalados en el yacimiento, a unos 800 kilómetros al norte de Santiago, luego de que otro derrumbe en la víspera bloqueara el ducto de ventilación que era usado para descender hasta un refugio donde se espera se encuentren los mineros.

El presidente Sebastián Piñera estuvo la noche del sábado en la mina y se reunió con un grupo de familiares para dar palabras de apoyo y garantía de que su gobierno haría todos los esfuerzos por procurar sacarlos con vida.

"La situación no es fácil, y quiero hablar con la verdad", dijo Piñera en la víspera al arribar a la desértica región de Atacama, donde se ubica la mina.

Las autoridades aún no han podido determinar si los operarios, que estarían unos 300 metros más abajo en la mina subterránea de oro y cobre, habrían logrado llegar al refugio equipado con agua, alimentos y frazadas.

Los nuevos equipos realizarían un "sondaje", que consiste en un ducto pequeño hasta la profundidad estimada del albergue, por el que podría enviarse comunicación y dotarse de enseres mientras se consigue programar un nuevo plan de salvamento.

Aunque las autoridades se han mostrado confiadas, existen dudas sobre la presencia de oxígeno al interior del yacimiento, considerando que ya pasaron casi tres días desde el accidente.