La Habana. Las probabilidades de riesgo sísmico son altas en el este de Cuba, donde desde hace dos semanas se registra una seguidilla de temblores de tierra, consideraron especialistas del Centro Nacional de Investigaciones Sismológicas (Cenais) de la isla.

"Dos nuevos factores complejizan el cuadro de la actual situación anómala", dijo el director del Cenais, Bladimir Moreno, en una intervención televisiva en el canal provincial de Santiago de Cuba, la segunda ciudad en importancia de la isla, ubicada a unos 860 kilómetros al suroeste de La Habana.

Moreno detalló como primer factor el hecho de que ahora se tienen dos enjambres de terremotos al mismo tiempo, pues se ha disparado otra serie muy cercana a la que se monitorea desde hace dos semanas.

"Segundo: ha comenzado a oscilar el número de terremotos y sus magnitudes máximas. Unas veces decrece y otras aumenta. Por eso valoramos que el peligro sísmico ahora es mucho mayor que el primer día", subrayó el Doctor en Ciencias.

Por su parte, el coordinador del programa nacional para el Desarrollo de Investigaciones Sismológicas Aplicadas, Fernando Guasch, afirmó que Santiago de Cuba es la ciudad de mayor peligro sísmico en la isla, según los registros históricos, y su cercanía con el sistema de fallas Bartlett-Caimán.  

Santiago de Cuba, la segunda ciudad en importancia de la isla, está ubicada muy cerca del sistema de fallas Bartlett-Caimán que limita las fronteras de las placas tectónicas de norte América y la del Caribe.

Esa falla es el límite de las placas de América del Norte y del Caribe y en sus inmediaciones se reportan los movimientos telúricos más fuertes, por lo que, como promedio, en la isla se registran cada año de diez a 15 sismo perceptibles.

Guasch señaló que esa ciudad oriental es la de mayor riesgo por ser densamente poblada, con una característica determinada de fondo habitacional, y de sus sistemas básicos y líneas vitales.

"Nuestra mayor preocupación como sismólogos, en estos momentos, no está solamente dada por el comportamiento espacio-temporal de la sismicidad en Santiago de Cuba sino precisamente porque estamos considerando las características específicas que tiene este escenario y los desenlaces favorables y adversos que pudiera presentar", agregó el experto.

En Cuba ya existe el antecedente del terremoto de 6,7 grados de magnitud en la escala abierta de Richter, ocurrido el 3 de febrero de 1932 al sureste de Santiago de Cuba, que estuvo antecedido por eventos perceptibles durante los dos o tres días precedentes.

Ese, considerado como el último terremoto de gran intensidad registrado en la isla, provocó 14 muertos y 300 heridos y causó daños al 80% de las edificaciones de Santiago de Cuba.

Hace 15 días, la Defensa Civil (DC) de Cuba anunció que se prepara para enfrentar un sismo de gran intensidad.

"Se están puntualizando las acciones de respuesta a un sismo de gran intensidad en el nivel nacional y en el territorio de la región oriental", indicó un comunicado de la DC publicado por los principales medios del país.

El organismo precisó que se han puntualizado las fuerzas y medios que participan en las acciones de respuesta y recuperación ante sismos de gran intensidad, por los ministerios de las Fuerzas Armadas, del Interior, Economía y Planificación, Salud Pública, Transporte, Construcción, Comunicaciones y por la Sociedad Nacional Cubana de la Cruz Roja.

Todo ello, señaló en el texto, teniendo en cuenta las vulnerabilidades existentes, referidas al estado de mantenimiento constructivo del fondo habitacional y de las instalaciones industriales, principalmente los objetivos que manipulan sustancias peligrosas y ofrecen servicios.