CIUDAD DE GUATEMALA. Un alud de tierra que sepultó este sábado un autobús de pasajeros en una de las principales carreteras de Guatemala, dejó al menos nueve personas muertas y 25 heridos, dijeron socorristas.

Rescatistas usaron excavadoras para llegar hasta las personas atrapadas dentro del autobús, que había recogido pasajeros en varios poblados antes de desaparecer debajo de lodo y piedras sobre la carretera Interamericana, unos 80 kilómetros a las afueras de la capital.

"Hay tanta saturación de agua en la tierra, que se desprendió y sepultó el bus bajo piedra, tierra y lodo", dijo Mariano Laz, un portavoz del cuerpo de bomberos.

Aún recuperándose del paso de la tormenta tropical Agatha, que provocó la muerte de unas 160 personas en la nación centroamericana, Guatemala experimenta una temporada de lluvias más fuerte que lo habitual y con el pronóstico de que lloverá más en los próximos días.

Centroamérica es una región muy vulnerable a las lluvias debido a su terreno montañoso, muchas veces deforestado, así como por las pobres comunicaciones en las áreas rurales que dificultan las tareas de rescate en casos de desastres.

Mientras tanto, en el sureste de México, decenas de miles de personas han resultado afectadas o damnificadas por las lluvias torrenciales que han inundado amplias zonas de estados como Chiapas -fronterizo con Guatemala-, Oaxaca, Tabasco y Veracruz, donde miles han sido llevados a albergues.

Autoridades han dicho que es necesario abrir compuertas para liberar agua en presas de la región para reducir sus niveles, algunas de ellas en sus capacidades máximas.

"El mal tiempo imperante en el sureste ha causado la mayor temporada de lluvias que se tenga registro. Concentramos ayuda para la zona afectada", dijo este sábado el presidente mexicano, Felipe Calderón, en Twitter.

La petrolera estatal Pemex dijo este viernes que las operaciones de sus pozos, refinerías y servicios portuarios estaban funcionando bien, a pesar de las fuertes lluvias.