Pekín. Las autoridades chinas deben ejercer moderación y no realizar una represión violenta luego de las protestas de miembros de la etnia mongola en la norteña región de Mongolia Interior, dijo Amnistía Internacional.

China ha cerrado partes de Mongolia Interior, una región rica en recursos ubicada estratégicamente en las fronteras con Rusia y Mongolia, luego de que recientes manifestaciones provocadas por la muerte de un pastor mongol que fue atropellado por un conductor, que se dio a la fuga.

Residentes han dicho a Reuters que partes de Mongolia Interior están bajo ley marcial, y Centro de Información de Derechos Humanos del Sur de Mongolia con base en Nueva York dijo que hay personas que han resultado heridas en enfrentamientos con la policía.

"Las autoridades chinas deben respetar la libertad de expresión y de reunión para protestas", dijo Catherine Baber, vicedirectora de Amnistía Internacional para Asia Pacífico, en un comunicado enviado por correo electrónico.

"Dada la dura represión contra protestas similares en otras regiones, como Xinjiang y el Tíbet, hay motivos reales para preocuparse sobre la situación en Mongolia Interior", agregó.

Los mongoles chinos, que representan menos del 20% de los casi 24 millones de habitantes de la región autónoma de Mongolia Interior, rara vez salen a las calles, a diferencia de los uigures del Tíbet y Xinjiang, lo que hace que la más reciente protesta sea altamente inusual.

Reiterados llamados telefónicos solicitando comentarios de funcionarios del gobierno en Mongolia Interior han sido ignorados. Los medios estatales no han reportado los disturbios.

Las protestas fueron provocadas por la muerte de Mergen, un pastor mongol que fue atropellado anteriormente este mes por un camión de carbón. El gobierno ha anunciado el arresto bajo cargos de homicidio de chinos de etnia han, aunque esto no logró calmar la molestia pública.