Kofi Annan, el enviado de la ONU y la Liga Arabe, criticó este sábado al presidente sirio, Bashar al-Assad, por su fracaso en aplicar un plan de paz que ponga fin al conflicto en Siria y dijo que sus fuerzas estaban perpetrando atrocidades, arrestos arbitrarios y otros abusos pese a los reclamos globales.

En una reunión con miembros de la Liga Arabe en Doha, Annan presentó un sombrío reporte de la situación en Siria a 15 meses del inicio del levantamiento contra Assad.

Reconoció el fracaso de los esfuerzos realizados por Naciones Unidas y la Liga Arabe para establecer un cese al fuego y dijo que la posibilidad de una guerra declarada estaba aumentando día a día, con peligro para toda la región.

Annan dijo que le dijo a Assad en "términos muy directos y francos" cuando se reunieron en Damasco el martes pasado que debía tomar medidas para la implementación de todos los puntos del plan de paz.

"Lo importante no son las palabras que use, sino las medidas que tome, ahora", sostuvo.

El levantamiento contra Assad estalló en marzo del año pasado y la ferocidad de la represión de las fuerzas del Gobierno contra la oposición ha impresionado a la comunidad internacional.

El plan de paz de Annan se ve como la única opción para el conflicto, dado que otros países se niegan a intervenir militarmente y Rusia defiende a Assad en el frente diplomático.

La semana pasada murieron más de 100 personas en la localidad de Houla, en una carnicería que provocó más indignación internacional.

Desde que empezó el conflicto, las fuerzas de Assad han matado a 7.500 personas, según cifras de Naciones Unidas. El Gobierno, a su vez, informa de la muerte de 2.600 soldados o agentes de seguridad.

Límite temporal. En la reunión de la Liga Arabe, el primer ministro de Qatar, el jeque Hamad bin Jassim al-Thani, dijo que Annan debería fijar un límite temporal para su misión de paz. También llamó al Consejo de Seguridad a dejar el plan de Annan bajo el capítulo 7 de la carta de la ONU, una medida que podría autorizar el uso de la fuerza.

Qatar apoya que se arme a los insurgentes, de mayoría musulmana sunita, en su lucha para derrocar a Assad.

La escalada en la naturaleza sectaria de los enfrentamientos hace temer que el conflicto rompa el mosaico religioso y étnico de Oriente Medio.

El clan de Assad es alauita y el presidente sirio es apoyado por Irán y por muchos chiitas en Líbano, incluyendo a Hezbollah. Estados del Golfo Arabe, encabezados por Arabia Saudita, han dirigido la oposición internacional a Assad.

En la reunión en Doha, Burhan Ghalioun, miembro del Consejo Nacional Sirio -de oposición- instó a Rusia a inducir a Assad a dejar el poder.

"Con su apoyo al régimen y a la permanencia de Assad, Rusia se ha convertido en parte del problemas más que en parte de la solución", dijo.

Rusia ha bloqueado dos resoluciones del Consejo de Seguridad que condenaban a Assad y a su principal proveedor armas.

Este viernes, Moscú apoyó la declaración del Gobierno de que las muertes en Houla eran parte del trabajo de fuerzas contra el Gobierno para frenar los esfuerzos de paz.