Washington. Autoridades estadounidenses arrestaron a un hombre de Texas que compró una de las armas usadas en el tiroteo en México en el que murió un agente del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas y resultó herido otro agente, dijo el martes del Departamento de Justicia.

Otilio Osorio, de 22 años, fue arrestado junto con su hermano Ranferi Osorio, de 27 años, por posesión ilegal de armas de fuego con los números de serie borrados, pero no fueron incluidas acusaciones relacionadas al tiroteo de los agentes en México el mes pasado.

Ellos fueron detenidos este lunes cerca de Dallas junto con su vecino, Kelvin Morrison, por acusaciones de que traficaban armas de fuego en forma ilegal a México que luego son usadas por los cárteles de drogas, de acuerdo al Departamento de Justicia.

El tráfico de armas y de drogas y una creciente violencia en la frontera entre Estados Unidos y México constituyen una gran preocupación para ambos países.

El presidente mexicano, Felipe Calderón, ha hecho una prioridad mejorar la cooperación con Estados Unidos para aplastar a los cárteles de drogas. Más de 34.000 muertes han sido causadas por la violencia vinculada con la droga desde que el mandatario asumió el cargo en el 2006.

La demanda penal contra Otilio Osorio precisa que compró el arma usada en el tiroteo de México del 10 de octubre y pruebas balísticas habían indicado que fue usada en el tiroteo del 15 de febrero en el que murió el agente Jaime Zapata del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE por su sigla en inglés).

Zapata y un segundo agente de la ICE, Víctor Avila, se dirigían de regreso a la Ciudad de México desde San Luis Potosí en un vehículo deportivo blindado cuando fueron atacados a plena luz del día en una gran autopista.

Fuerzas de seguridad mexicanas han arrestado hasta ahora a seis hombres, cuatro mujeres y un menor, que están en conexión con el ataque, todos los cuales están presuntamente vinculados al cártel de los Zetas.

Los hermanos Osorio y Morrison fueron sometidos en noviembre a evaluaciones de la Dirección Antidrogas de Estados Unidos (DEA por su sigla en inglés) y la oficina de Alcohol, Tabaco, Armas de Fuego y Explosivos (ATF por su sigla en inglés) porque las agencias investigaban los esfuerzos del cártel los Zetas para comprar armas en Estados Unidos y contrabandearlas a México.

Los tres fueron observados entregando un alijo de armas de fuego a un informante confidencial de la ATF en noviembre sabiendo que serían llevadas a México, según la denuncia.