Brasilia. Un activista de la selva amazónica y su esposa fueron asesinados a tiros el martes en el norte de Brasil, en momentos en que el Congreso debatía un proyecto de división de tierras que amenaza con impulsar la deforestación.

Joao Claudio Ribeiro da Silva, recolector de caucho y líder de conservación forestal y su esposa, Maria do Espirito Santo, fueron emboscados y asesinados en el estado amazónico de Para, dijeron la policía federal y funcionarios del Gobierno.

No estaba claro de inmediato quién le disparó a la pareja, pero Da Silva había advertido que recibía amenazas de muerte por parte de madereros y ganaderos.

Las víctimas eran activas en la misma organización de trabajadores forestales que fue fundada por el legendario conservacionista, Chico Mendes, quien fue asesinado por hacendados en 1988.

Da Silva, quien frecuentaba seminarios internacionales sobre protección del Amazonas, trabajaba en defensa de los habitantes de la selva que se ganan la vida extrayendo recursos renovables como nueces, caucho y frutas.

Su muerte renueva la preocupación por los conflictos violentos que rodean a los recursos naturales en el mayor país de América Latina, y se produce en un momento particularmente delicado para el Gobierno.

La cámara Baja del Congreso debatía el martes una reforma de la ley de uso de la tierra, que algunos críticos dicen que representa una renuncia a los intereses agrícolas y haría retroceder los avances recientes de protección del Amazonas.

Funcionarios anunciaron la semana pasada un fuerte incremento de la deforestación que los ambientalistas dijeron que fue impulsado por la expectativa de que se apruebe la nueva ley, que brinda amnistía a la tala ilegal de árboles en las últimas décadas.

La presidenta Dilma Rousseff ordenó una investigación del asesinato. La policía federal normalmente se ocupa solamente de homicidios en casos de violaciones a los derechos humanos.

"José Claudio había sido marcado para morir hace mucho tiempo, desde que comenzó a denunciar la deforestación y la extracción ilegal de madera de la región", dijo la organización Foro de Amazonas Oriental (FAOR) en su sitio web. "Otra vez matan a los que defienden la selva", agregó el comunicado.

Decenas de personas mueren cada año en disputas por tierras, muchos en la extensa y escasamente vigilada región del Amazonas.