Dakar. El asesinato de Osama bin Laden aumenta la presión sobre los rehenes franceses en manos de los aliados de Al Qaeda en el Sahara, que podrían montar un ataque en represalia en la región.

Al Qaeda en el Magreb Islámico (AQIM) es un brazo predominantemente autónomo que surgió del movimiento salafista argelino en 2007 y cuyas operaciones no se verán afectadas por la muerte de bin Laden en un operativo estadounidense contra su complejo en Pakistán.

Aparte de un ataque contra Naciones Unidas en Argel y ofensivas contra ejércitos locales, AQIM ha elevado su perfil secuestrando a decenas de extranjeros en la región del Sahara-Sahel.

La mayoría de los rehenes fueron liberados luego del supuesto pago de rescates. Pero varios de ellos resultaron asesinados por el grupo, que combina ideología y crimen en sus operaciones junto a rebeldes locales, bandidos del desierto y redes de contrabando de armas y drogas.

La inmediata preocupación será por los cuatro rehenes franceses que están cautivos en el Sahara desde que fueron secuestrados en Níger en septiembre pasado.

"Creo que hay una probabilidad de represalia. Su futuro se ha tornado decididamente peor", afirmó Geoff Porter, consultor de riesgo político y seguridad especializado en Africa del Norte y el Sahara.

Francia dijo en marzo que no negociaría la demanda de AQIM de obtener 90 millones de euros a cambio de su liberación.

Aunque nunca ha sido confirmado, los expertos creen que otros rehenes en el pasado fueron liberados tras el pago de millones de dólares en rescate. Francia ha lanzado varios operativos fallidos para liberar a sus ciudadanos.

Los gobiernos de Mali, Mauritania y Níger, los países más afectados por AQIM fuera de Argelia, hasta el momento no hicieron comentarios sobre la muerte de bin Laden. Pero fuentes de seguridad temen represalias, ya sea contra los gobiernos o contra intereses occidentales.

"AQIM va a querer buscar venganza, eso es seguro (...) todos en la (región) Sahel-Sahara deben permanecer atentos", dijo un funcionario de inteligencia militar nigeriano a Reuters.

La relación de AQIM con bin Laden ha sido ambivalente. Si bien el grupo ha operado bastante independientemente de la central de Al Qaeda, algunos de sus miembros son veteranos de Afganistán. Además, bin Laden apoyó directamente el secuestro el año pasado.

Un número de analistas cree que el grupo está siendo presionado para conducir un ataque espectacular que impulse su respeto entre los jihadistas.

Más Ambicioso. Un funcionario de defensa de Mali pronosticó represalias, pero opinó que los rehenes no serán asesinados debido a que AQIM los necesita como parte de su estrategia para mantener un alto perfil.

Luego de beneficiarse seleccionando blancos occidentales fáciles en lugares remotos y desérticos, AQIM se ha vuelto más ambicioso en sus ataques.

El secuestro de septiembre, que apuntó sobre todo a empleados de la firma nuclear francesa Areva, fue el mayor golpe a los intereses occidentales, mientras que también hubo ataques en las capitales de Níger y Mauritania, con resultados variados.

En una ofensiva en enero en un bar en Niamey capturó a dos rehenes franceses que fueron finalmente asesinados en un intento de rescate de las fuerzas francesas. En febrero, supuestos militantes de Al Qaeda intentaron atacar la embajada francesa y una base del Ejército en Nouakchott.

Andre Le Sage, investigador de Africa en la National Defense University, con sede en Washington, dijo que AQIM debe ser considerado en primera instancia como un grupo local, pero que podría querer "demostrar su enojo y su capacidad de operar".

"Tienen raíces, conexiones y estructuras de comando locales. Siempre han sido muy autónomos. Esto no significa que su muerte no tendrá impacto, sino que no necesariamente va a impactar en su capacidad operativa en el corto plazo", explicó.