Moscú. El grupo responsable del atentado de esta semana en un aeropuerto de Moscú había planeado un devastador atentado en la capital en la víspera de Año Nuevo pero fue frustrado, dijo este miércoles uno de los periódicos rusos más populares.

Una mujer tenía previsto inmolarse en medio de la multitud que celebraba el Año Nuevo cerca de la plaza Roja, pero su plan falló cuando su teléfono móvil probablemente detonó la bomba por accidente, matándola en su apartamento, informó el Moskovsky Komsomolets.

El atentado suicida de este lunes en el mayor aeropuerto ruso, Domodedovo, mató a 35 personas, entre ellos varios extranjeros, e hirió a 100. Nadie se ha atribuido la responsabilidad del atentado, que llevaba el sello de los rebeldes islamistas en el Cáucaso norte.

"Se ha estado planeando un atentado terrorista en Moscú desde noviembre", escribió el diario, citando fuentes de seguridad no identificadas.

El diario añadió que una suicida probablemente había recibido un mensaje de texto para felicitarle por el año nuevo hacia las 20.30 de la tarde hora de Moscú (1730 GMT), lo que detonó la bomba, destrozando su apartamento.

Otros dos sospechosos, entre ellos la esposa de un rebelde del Cáucaso norte, fueron detenidos cuando huían de Moscú el 5 de enero. No obstante, otros que tenían conexión con ellos fueron capaces de planear el atentado del aeropuerto de Domodedovo en Moscú, escribió el diario.

Las autoridades no han dicho directamente quien creen que está detrás del ataque, pero algunos agentes de la ley no identificados han dicho a los medios rusos que consideran que es alguien relacionado con grupos radicales caucásicos, que están luchando por crear un estado independiente islamista en el sur de Rusia.

Varios diarios publicaron fotos de la cabeza cercenada del supuesto suicida este miércoles, y agregaban que parecía ser un ciudadano caucásico.

Una década después de que los separatistas fueran derrocados en Chechenia en la segunda de dos guerras, el Cáucaso norte está plagado de violencia casi a diario y los líderes insurgentes han prometido llevar el conflicto al corazón de Rusia.

Dos atentados suicidas en el metro de Moscú en marzo del año pasado, en el que murieron 40 personas, fueron perpetrados por dos mujeres de la región de Daguestán, en el Cáucaso norte.