Jalalabad, Afganistán. Dos atacantes suicidas en bicicletas bomba dejaron este sábado cuatro muertos y 31 heridos en la provincia de Laghman, en el este de Afganistán, dijeron funcionarios provinciales.

Los atentados se produjeron después de una ola de violencia en la última semana y mientras los líderes de la OTAN se reúnen para la segunda jornada de una cumbre en Lisboa, donde están discutiendo los planes para empezar a traspasar la responsabilidad por la seguridad a los afganos.

El primer atacante detonó sus explosivos en un puesto de control policial en el distrito de Alisheng y el segundo impactó una zona a unos cientos de metros de distancia, afirmó a Reuters el gobernador provincial Mohammad Iqbal Azizi.

El portavoz de los talibanes Zabihullah Mujahid dijo que su grupo de línea dura perpetró el ataque y que el blanco era la policía y funcionarios de inteligencia afganos.

"No estamos seguros del objetivo del segundo atacante, pero pensamos que pudo haber detonado sus explosivos de forma prematura", sostuvo Azizi.

Una serie de recientes ataques son un recordatorio del enorme y creciente desafío para la OTAN que representa la insurgencia en Afganistán, y el presidente estadounidense, Barack Obama, tiene previsto dar a conocer en diciembre una revisión de la estrategia de su Gobierno sobre la guerra.

Este año, las muertes militares y civiles han sido las más numerosas desde la caída de los talibanes en el 2001, pese a la presencia en el país de alrededor de 150.000 soldados extranjeros, mientras la violencia se expande a provincias del norte afgano que solían ser pacíficas.