Ciudad de Juárez. Un ataque contra policías federales en la violenta Ciudad Juárez, en México, fue ejecutado con un coche bomba, el primer atentado de este tipo en el gobierno del presidente Felipe Calderón, dijeron autoridades este viernes.

Los enfrentamientos entre narcotraficantes rivales o contra autoridades habían sido hasta ahora con rifles de asalto y granadas desde que Calderón asumió en diciembre de 2006 y lanzó una guerra frontal contra los cárteles de las drogas.

Policías federales y paramédicos acudieron la tarde del jueves a atender un llamado de emergencia a una calle de la ciudad cuando estalló el coche bomba, que dejó daños en edificios cercanos y los pocos restos del vehículo ardieron en llamas, dijeron testigos.

"Eran 10 kilos de explosivos activados a distancia y a celular", dijo Enrique Torres, portavoz del Ejército en Ciudad Juárez, en declaraciones a Reuters.

El Ejército dijo que en el ataque se usó explosivo plástico conocido como C-4.

Este tipo de ataques era común en Colombia a finales de la década de 1980 y principios de la de 1990.

La explosión cobró las vidas de un policía, un médico, un rescatista y de una persona cuya identidad sigue siendo desconocida y que fue utilizada como señuelo para atraer a las fuerzas de seguridad hacia el coche bomba.

La Secretaría de Seguridad Pública federal dijo en un comunicado que el ataque fue una represalia por la captura de un integrante del local cártel de Juárez, organización que se habría adjudicado el ataque, según medios locales.

Según los reportes, una leyenda en una barda al sureste de la ciudad advertía que ataques similares seguirán ocurriendo a las autoridades que apoyan a 'El Chapo', en referencia a Joaquín Guzmán, líder del rival cártel de Sinaloa y el capo de las drogas más buscado en México y Estados Unidos.

"Todavía tenemos carros bomba", agregó el mensaje escrito en el muro.

Unas 12 personas, incluidos dos civiles, murieron este viernes en tiroteos entre el Ejército y cárteles de narcotraficantes en Nuevo Laredo cerca de la frontera, subrayando los desafíos que enfrenta el nuevo ministro del Interior de México, José Francisco Blake, designado por Calderón esta semana.

Miles de muertos. En Ciudad Juárez, la urbe más violenta del país, fronteriza con El Paso, Texas, han sido asesinadas casi 6.000 personas desde enero del 2008.

Los asesinatos en todo el país suman casi 25.000 desde que Calderón llegó a la presidencia hace más de tres años y medio, según cifras del Gobierno. Los cárteles se enfrentan contra las fuerzas de seguridad y entre sí por las lucrativas rutas hacia Estados Unidos, el principal mercado del mundo.

Los niveles de violencia nunca antes vistos han ahuyentado inversiones, según algunos observadores, y cobrado la vida de civiles inocentes, incluso niños, en medio de enfrentamientos.

"Si tú quieres enviar una señal a otro grupo, ya no es suficiente decapitando cabezas. Es lo que sucede en la carrera de las armas. Tú necesitas tener eventos más y más grandes", dijo Alberto Islas, un consultor sobre seguridad.

Una fuente policial en Estados Unidos que ha seguido el caso muy de cerca dijo que el estallido del coche bomba muestra un nuevo nivel de violencia en México. Este tipo de ataques era común en Colombia a finales de la década de 1980 y principios de la de 1990.

"Lo que estamos viendo ahora es con lo que se han topado militares (de Estados Unidos) en Irak y Afganistán", agregó la fuente, quien pidió el anonimato.