Peshawar, Pakistán. Al menos 24 personas murieron este domingo en dos diferentes ataques con bombas en el noroeste de Pakistán , dijo la policía.

Los ataques se produjeron tras el reporte de la muerte del operador de al Qaeda Ilyas Kashmiri en un ataque con misiles desde un avión estadounidense no tripulado en la región tribal de la etnia Pashtun, en la frontera afgana.

Los militantes habían prometido tomar venganza por la muerte.

Una bomba explotó en una panadería en área de cuarteles temporales de Nowshera, provocando la muerte de 18 personas, dijo la policía.

"Se han confirmado 18 muertes", dijo a Reuters Turk Ali Shah, portavoz de la policía en Nowshera. Agregó que 35 personas resultaron heridas en la explosión.

Zakaullah Khan, el principal funcionario de gobierno en la ciudad, dijo que la cifra de muertos podría elevarse porque muchos de los heridos estaban en condición crítica.

"Fue una fuerte explosión. Destruyó la panadería y un restaurante cercano". dijo.

Testigos dijeron que brotó fuego de la panadería poco después de la explosión. "Vi muchos cuerpos carbonizados tendidos en el piso y la gente lloraba y gritaba", dijo Arif Nabi, uno de los testigos.

Horas antes, otra bomba explotó en un paradero de autobuses en las afueras de Peshawar, capital de la provincia de Khyber Pakhtunkhwa, en el noroeste del país, que provocó la muerte de seis personas y dejó heridas a otras, dijo la policía.

Los militantes talibanes de Pakistán, que tienen estrechos vínculos con al Qaeda, han realizado una serie de ataques para vengar la muerte de Osama bin Laden a manos de fuerzas especiales estadounidenses en una localidad pakistaní el 2 de mayo.

Han atacado a cadetes paramilitares, a un convoy del consultado estadounidense, a un base naval y a otros objetivos.

Estados Unidos reiteró su llamado a que Pakistán se convierta en un socio más confiable en su guerra contra la militancia después de que se descubriera que bin Laden había viviendo en el país aparentemente por años.