Tegucigalpa. La violencia en Honduras mantiene una tendencia alcista desde 2006 y las propias cifras de las dependencias de la Secretaría de Seguridad revelan que en 2010 se pasó factura al pueblo hondureño.

El Heraldo tuvo acceso a un informe en el que se revela que en 2010 murieron por homicidio 6.236 personas.

Esto significa que murieron 1.240 personas más que en 2009, cuando se registraron 4.996 homicidios.

La situación es alarmante, ya que en los últimos cuatro años los homicidios se han duplicado.

Según las estadísticas, al cierre de 2006 se registraron 3.118 homicidios.

Estas cifras revelan por sí mismas el fracaso de las políticas en materia de seguridad durante los últimos cuatro años y la tregua que se dio a los criminales, delincuencia común y crimen organizado.

Años fatídicos. De acuerdo con el informe, la descomposición fue peor a partir de 2008 y 2009.

El reporte establece que en el año 2007 los homicidios se mantuvieron en 3.588, una cifra relativamente similar a la de 3.118 homicidios registrada en 2006.

Sin embargo, en 2008 la cifra de homicidios se elevó a 4.473, es decir, 885 muertes más en relación a 2007.

En 2009, el gobierno de Manuel Zelaya y el interino de Roberto Micheletti tampoco logró reducir las cifras.

Ese año, que fue el de la crisis política, se registraron 4,996 homicidios, es decir, 523 muertes más que el 2008.

Ya para 2009, se habían registrado 1.878 muertes más en comparación con los homicidios reportados en el 2006 (3.118).

Recientemente, el ministro de Seguridad admitió que los homicidios de 2010 eran previsibles, ya que en meses no es posible revertir una tendencia al alza desproporcional que experimenta el país desde 2006.

Según Álvarez, los criminales tuvieron varios años de tregua que ahora le pasan la factura al pueblo hondureño, sin embargo, garantizó que esta tendencia puede revertirse o al menor frenarse en este 2011, producto de la lucha frontal que se ejerce contra el crimen organizado y la delincuencia común.

Actualmente, las autoridades de seguridad impulsan las Fuerzas de Tarea para recuperar el control de sectores del país dominados por el crimen organizado.

Es así que ya se han implementado vastos operativos policiales y militares en zonas como el Bajo Aguán, donde grupos armados, alentados por extranjeros, mantenían en zozobra a la población.

Además, se instaló una Fuerza de Tarea Conjunta en Copán, con el fin de neutralizar el accionar del crimen organizado y bandas de narcotraficantes.

A estas bandas se atribuye el crimen del diputado Juan de Jesús Madrid Deras, propietario por el departamento de Copán.

El parlamentario fue acribillado por varios sujetos después de participar en un acto oficial en el cual estaría el presidente Porfirio Lobo. El hecho ocurrió a inicios de diciembre de 2010.

Asimismo, se ha informado que esta misma estaría desplazándose una Fuerza de Tarea al departamento de Olancho, a fin de desarmar a los carteles de Catacamas y Juticalpa que mantienen el terror en la zona.

A estos se responsabiliza por la masacre de ocho personas que se transportaban en un microbús.

La tasa. Producto del accionar criminal, la tasa de homicidios por 100.000 habitantes se ha elevado a 77, una cifra escalofriante, ya que ubica al país como uno de los más violentos del mundo.

Esta tasa de homicidios ha venido en aumento desde 2006.

En 2009, la tasa de homicidios se fijó en 67, según los estudios realizados por el Observatorio de la Violencia de la Universidad Nacional Autónoma de Honduras.