El Cairo. El gabinete egipcio iba a reunirse este lunes para discutir la creciente anarquía a lo largo de la frontera con Israel, mientras aumenta la presión para dar una dura respuesta a la muerte de cinco agentes de la seguridad egipcia que ha elevado la tensión entre los vecinos.

Los oficiales murieron cuando las tropas israelíes se enfrentaban a hombres armados que mataron a ocho personas cerca de la localidad turística del mar Rojo de Eilat el jueves.

Israel dijo que los hombres armados habían entrado en el país cruzando desde Gaza y a través del Sinaí egipcio.

Egipto acusó a Israel de la muerte de sus oficiales y dijo que vulneraba su tratado de paz de 1979. También anunció que llamaría a consultas a su embajador como medida de protesta.

Israel expresó su pesar por las muertes, pero en Egipto hay cada vez más presión por sanciones más severas.

La disputa con Israel ha puesto de relieve el dilema que afrontan los generales que gobiernan Egipto, atrapados entre la presión de conservar el tratado de paz de 1979 con Israel y la hostilidad popular hacia el Estado judío.

Regreso inmediato. Un grupo de políticos, entre ellos el ex líder de la Liga Arabe Amr Moussa y otros candidatos a la presidencia del país, pidieron el lunes el regreso inmediato del embajador egipcio, un mayor despliegue de tropas en el Sinaí y juicios en Egipto a los israelíes responsables de las muertes.

"Después de la revolución de enero, Egipto no es el Egipto de antes. El régimen corrupto, opresivo y obediente se ha marchado para siempre", dijeron en un comunicado publicado en varios diarios.

Describieron al gobierno del ex presidente Hosni Mubarak, derrocado en febrero, como "un bien estratégico para Israel".

"Ha sido sustituido por una fuerte voluntad popular que no conoce debilidades o complicidad y comprende bien cómo lograr el castigo merecido por la muerte de los mártires".

Otro candidato presidencial hizo un llamado a la calma.

"Cualquier escalada de la violencia con Israel es estúpida dada la actual situación del país", dijo el islamista Mohamed Selim el-Awa al diario Al Masry al-Youm.

Cientos de personas protestaron junto a la embajada israelí en El Cairo el fin de semana. Un hombre que subió al alto edificio para retirar la bandera del Estado judío y sustituirla por la egipcia fue recibido como un héroe por políticos y la prensa.

Una protesta de cualquier índole cerca de la embajada israelí habría sido rápidamente disuelta por las fuerzas de seguridad en la era Mubarak.

La disputa con Israel ha puesto de relieve el dilema que afrontan los generales que gobiernan Egipto, atrapados entre la presión de conservar el tratado de paz de 1979 con Israel y la hostilidad popular hacia el Estado judío.

El Ejército está tratando de mantener bajo control la tensión social mientras Egipto se prepara para celebrar elecciones este año como parte de la prometida transición a un gobierno democrático civil tras la salida de Mubarak.