Lima. Aumentó a 78 la cifra de víctimas mortales registradas en Perú desde diciembre pasado a causa del fenómeno climático El Niño, que afecta a 11 regiones costeras del país, informó este martes el Centro de Operaciones de Emergencia Nacional (COEN).

     De acuerdo con el reporte actualizado la víspera a las 18:00 tiempo local (23:00 GMT), ya son 643.216 las personas que han resultado afectadas y 101.104 las damnificadas, además de que 141.149 viviendas registran daños, tanto a nivel urbano como rural.

     En la ciudad de Lima (capital) se registran seis personas fallecidas, 15.570 afectadas, 4.972 damnificadas y 7.153 viviendas dañadas.

     En la región de Piura (noroeste) continúa la alerta por el caudal de los ríos Tambo y Chira, que presentan una fuerza de 1.710 metros cúbicos por segundo.

El fenómeno de El Niño costero es fruto de la alta temperatura superficial en el océano Pacífico que llega a los 29 grados Celsius y que al evaporizarse forma grandes nubarrones.

     A pesar de los trabajos de rehabilitación y mantenimiento, la situación en vías terrestres también está bajo vigilancia, pues 33 siguen entre cerradas, bloqueada o parcialmente abiertas, al tiempo que se colapsaron unos 160 puentes, entre peatonales y vehiculares.

     Se distribuye además entre la ciudadanía la ayuda humanitaria recibida de Colombia, Chile y Ecuador, al igual que las toneladas con que dispone el Instituto Nacional de Defensa Civil (Indeci) en sus almacenes.

     En varias circunscripciones se registran aún cortes o restricciones en la dotación del servicio de agua potable, debido a la condición turbia del recurso, lo que dificulta su tratamiento, mientras que en Lima el servicio se ha restablecido luego de cinco días.

     El fenómeno de El Niño costero es fruto de la alta temperatura superficial en el océano Pacífico que llega a los 29 grados Celsius y que al evaporizarse forma grandes nubarrones.

     Estos nubarrones descargan lluvias torrenciales, que afectan con mayor fuerza zonas de quebradas, donde se producen "huacos", es decir, deslizamientos de lodo, piedras y maleza.