Carti Sugdub, Panamá. El aumento de los niveles del mar producto del calentamiento global, que ocurre luego de años de destrucción de arrecifes de coral, está forzando a miles de personas a dejar sus hogares en las islas caribeñas situadas frente a Panamá.

Los vientos estacionales, las tormentas y las mareas altas se combinan para sumergir pequeñas islas, repletas de chozas de caña amarilla y descoloridas hojas de palma, dejándolas sumergidas en agua esmeralda por días.

Pablo Preciado, líder comunitario de la isla de Carti Sugdub, recuerda que en su niñez las inundaciones eran inusuales, breves y apenas mojaban sus pies. "Ahora es otra cosa. Es serio", sostuvo.

El incremento de unas pocas pulgadas en la profundidad de las inundaciones coincide con el aumento del nivel marítimo en el transcurso de los 64 años de vida de Preciado y el problema empeoró por la extracción de corales, una actividad llevada a cabo por los isleños que ha reducido el amortiguador natural contra las olas.

Carti Sugdub forma parte de de un puñado de islas en un archipiélago cerca de la costa noreste de Panamá, donde el Gobierno dice que el cambio climático amenaza el sustento de casi la mitad de sus 32.000 habitantes Kuna, una comunidad semiautónoma.

Los 2.000 habitantes de Carti Sugdub planean mudarse a zonas costeras dentro del territorio autónomo de Kuna sobre la parte continental de Panamá. Están evaluando si pueden vivir en las faldas las montañas, situadas media hora a pie de las zonas playeras.

"El nivel del agua está en aumento. El traslado es inminente", dijo Preciado, en declaraciones traducidas desde el inglés, quien ha estado liderando a un grupo de aldeanos que tala la selva tropical para instalar el nuevo asentamiento.

Hasta el momento, los líderes mundiales no han logrado llegar a un acuerdo global para reducir las emisiones de gas invernadero que están generando el cambio climático. Una conferencia de Naciones Unidas sobre cambio climático prevista para fin de año en México apunta a progresar hacia un acuerdo vinculante.

Si los isleños abandonan sus casas tal como está planeado, el éxodo será uno de los primeros causados por el aumento de los niveles marítimos y el calentamiento global.

Científicos advierten que el aumento del nivel del mar en el próximo siglo podría hacer que a millones les depare un destino similar y algunas comunidades en lugares remotos como Papúa Nueva Guinea, Vanatu y Fiji ya han se han visto forzadas a reubicarse.

"Esto ya no se trata de un científico que dice que el cambio climático y el cambio en el nivel del mar inundará (un pueblo) y lo afectará. Esto está ocurriendo en el mundo real", dijo Héctor Guzmán, un biólogo marino y especialista en corales del Instituto Smithsoniano de Investigaciones Tropicales en Panamá.

Refugiados del cambio climático. Los Kuna, afamados por sus rebeliones contra los conquistadores españoles, piratas franceses y caudillos panameños, han acelerado el problema con la extracción de coral, que usan para expandir islas y construir islotes y rompeolas artificiales.

Guzmán, radicado en un centro de investigaciones en una isla del Pacífico sobre el límite de Ciudad de Panamá, ha advertido sobre los riesgos de la extracción de coral durante una década, pero dice que manifestarse en contra de una actividad tradicionalmente permitida es "tabú".

"(Los Kuna) han incrementado su vulnerabilidad a las tormentas, a la acción de las olas, y por sobre todo, a la acción del aumento del nivel del mar", dijo a Reuters.

Cuando los Kuna hablan en su lengua las palabras en español "cambio climático" a menudo están entre las pocas expresiones extranjeras usadas. Si bien algunos líderes locales advierten que el crecimiento del nivel del mar empeorará, muchos creen que Dios los mantendrá a salvo.

"No sé de dónde sacan eso, que la tierra se hundirá y que nos tenemos que ir antes de que ocurra (...) Los que quieran ir, se pueden ir. Yo me quedo acá", sostuvo Evangelina, de 60 años, quien no quiso revelar su apellido porque no le ha dicho a los dirigentes locales que se opone a la mudanza.

Los niveles del mar crecieron unos 17 centímetros en el último siglo y expertos dicen que el ritmo está en aumento. En 2007, la ONU pronosticó un crecimiento de entre 18 y 59 centímetros para 2100, pero eso no incluyó el derretimiento acelerado de las capas de hielo en la Antártida y Groelandia.

El Secretario General de la ONU, Ban Ki-moon, ha advertido que los mares podrían elevar su nivel dos metros para fines de siglo, amenazando a millones de personas en ciudades de Tokio y Shanghái hasta Nueva Orleáns.

"Es algo que se va a empezar a ver más y más", dijo Albert Binger, el asesor científico de la Alianza de Pequeños Estados Insulares (AOSIS, por sus siglas en inglés) de 42 miembros, refiriéndose a las potenciales víctimas como "refugiados del cambio climático".

Binger indicó que la extracción de coral de los Kuna es un presagio de lo que el cambio climático deparará a otras islas bajas protegidas por arrecifes. El dióxido de carbono de los gases de efecto invernadero hace que los océanos sean más ácidos, causando la muerte de los corales que luchan por sobrevivir en mares más cálidos.