El autor confeso de la masacre de Oslo y Utoya del verano pasado, Anders Behring Breivik, reclamó ser liberado de inmediato, en declaraciones ante el juez y aseguró que deberían darle una medalla por defender al pueblo de Noruega.

"Soy un militante nacionalista. Represento a los ancestros noruegos", dijo Breivik, quien fue fotografiado y filmado por primera vez desde su arresto, cuando llegó este lunes al juzgado esposado y levantó las manos para saludar a la prensa.

El hombre aseguró que actuó en "una emergencia" para proteger a Noruega de una "limpieza étnica" y apuntó que deberían darle una medalla por defender al pueblo de Noruega, según informó la agencia alemana DPA.

A la sala acudieron muchos de los familiares de las 77 personas que murieron por la bomba que Breivik colocó en Oslo y el tiroteo que llevó a cabo posteriormente en la isla de Utoya, donde las juventudes del partido socialdemócrata celebraban un campamento de verano.

Breivik, de 32 años, tildó además de "ridículos" los informes psiquiátricos que no le consideraron en posesión de sus facultades mentales.

En la sesión, el tribunal prologó la prisión preventiva de Breivik hasta el inicio del juicio, el 16 de abril.