Oslo. El extremista anti-islámico cuyo atentado con bomba y posterior masacre a tiros conmocionó a Noruega en 2011 fue acusado formalmente este miércoles de terrorismo y del asesinato premeditado de 77 personas, mientras las autoridades se preparan para un juicio que comenzará el próximo mes.

Los fiscales dijeron en un principio que pedirían una condena de internamiento psiquiátrico para el asesino confeso, pero podrían solicitar 21 años de prisión - máximo en Noruega - si un diagnóstico inicial de psicosis se contradice en un segundo examen.

Anders Behring Breivik, de 33 años, ha admitido haber llevado a cabo un atentado con bomba en julio de 2011 que acabó con la vida de ocho personas en una sede gubernamental en Oslo y un par de horas después, una masacre a tiros que mató a 69 personas en un campamento de verano de las juventudes del Partido Laborista.

Sus objetivos eran "traidores" con actitudes amistosas con los inmigrantes, dijo en una vista preliminar.

"El acusado ha cometido delitos muy graves de una dimensión de la que no tenemos experiencia previa en nuestra sociedad en los tiempos modernos," dijo el fiscal Svein Holden a periodistas.

Dijo que las muertes incluían "circunstancias agravantes" pero que no suponían crímenes contra la humanidad según la ley noruega.

Había habido especulaciones sobre si Breivik podría enfrentarse a una acusación de crímenes contra la humanidad, con una condena máxima de 30 años, pero expertos legales dijeron que la ley noruega se aplica a atrocidades generalizadas y sistemáticas y no a los actos de un individuo.

La fiscalía y la policía presentaron formalmente el acta de acusación a Breivik en prisión el miércoles.

Aunque la sentencia máxima convencional de prisión por asesinato en Noruega es de 21 años, los tribunales pueden ampliar la detención de forma indefinida si consideran que un condenado violento y lúcido puede repetir sus delitos.