Tegucigalpa. Un gran incendio en una cárcel de Honduras provocó la muerte de al menos 357 personas, incluidos reos que quedaron atrapados en sus celdas, dijeron autoridades este miércoles.

Honduras tiene la mayor cifra de homicidios del mundo, según Naciones Unidas, y debe enfrentarse a la violencia de cárteles del narcotráfico, bandas juveniles callejeras y cárceles superpobladas.

La fiscalía general dijo que al menos 357 personas habían muerto por el incendio en la prisión, que alojaba a más de 800 prisioneros, casi el doble de su capacidad, situada en la ciudad de Comayagua, unos 75 kilómetros al norte de la capital Tegucigalpa.

Este es uno de los peores incendios ocurridos en una prisión en Latinoamérica. Medios locales dijeron que muchos reos murieron calcinados atrapados en sus propias celdas.

"Ando buscando a mi hermano, no sabemos qué pasa con él y no nos dejan entrar", dijo Arlen Gómez a la radio local, mientras buscaba desesperada información.

Decenas de personas se encontraban afuera de la prisión pidiendo información sobre sus familiares, mientras militares vigilaban la zona.

Autoridades penitenciarias tenían hasta ahora dos hipótesis sobre las causas del incendio: un cortocircuito en el sistema eléctrico o que un prisionero haya prendido fuego a un colchón.

En mayo del 2004 en una cárcel de San Pedro Sula, la segunda mayor ciudad de Honduras, murieron 107 reos, y en el 2003 murieron 78 personas en una prisión de la ciudad de La Ceiba.