México DF. Autoridades mexicanas dijeron este miércoles que arrestaron a 16 policías municipales que presuntamente daban protección a integrantes del cártel de Los Zetas, que habrían masacrado a al menos 116 personas halladas recientemente en fosas comunes en el norte del país.

Los cadáveres de las víctimas han sido encontrados con el correr de los últimos días en la localidad de San Fernando en el norteño estado de Tamaulipas, campo de batalla del violento cártel de Los Zetas.

"Fueron puestos a disposición 16 elementos de la policía municipal (...), quienes presuntamente colaboraban dando protección en la región al grupo delictivo (...) y que cubrieron a los probables responsables", dijo Marisela Morales, titular de la Procuraduría General de la República (PGR) en una rueda de prensa.

Además, Morales dijo que el gobierno ofrece recompensas de hasta 15 millones de pesos (US$1,2 millones) de recompensa para quien dé información que conduzca a la captura de los responsables de la masacre.

La funcionaria reiteró que, hasta el momento, tienen bajo arresto a 17 personas que participaron en las ejecuciones.

"El Gobierno de la República reitera su compromiso de esclarecer estos lamentables y reprobables homicidios, y abatir la corrupción de los cuerpos policíacos que se coluden con el crimen organizado", dijo la procuradora.

Los cárteles mexicanos, en particular los Zetas, han hecho del secuestro de inmigrantes un lucrativo negocio, muchas veces en complicidad con policías o agentes migratorios. También tratan de integrarlos a sus filas y los matan si se niegan.

Muchos de los muertos serían pasajeros de dos autobuses de una compañía interestatal que se dirigían a la frontera con Estados Unidos.

Más de 37.000 personas han muerto desde que el presidente Felipe Calderón asumió el cargo en diciembre del 2006, y lanzó una campaña frontal con policías federales y el Ejército contra los cárteles de la droga.