Bogotá. La Fuerza Aérea Colombiana informó que este sábado un avión Boeing KC-767, traerá a 200 colombianos que aun no han podido salir de Japón por las difíciles condiciones en las que se encuentran, luego del fuerte terremoto de 8,9 grados en la escala de Richter y el devastador tsunami que azotó la costa pacífica de este país, el pasado viernes 11 de Marzo de 2011.

El avión de fabricación estadounidense - de mayor capacidad de carga y pasajeros de la FAC y que fue recientemente adquirido-, partirá desde el Comando Aéreo de Transporte Militar CATAM en Bogotá, llevando a bordo dos pilotos, dos copilotos, cuatro técnicos de vuelo, cuatro maestros de carga y cuatro auxiliares de vuelo, así como un médico y un enfermero.

Este vuelo transoceánico tendrá como punto de partida el Comando aéreo de Transporte Militar CATAM en Bogotá, y se reabastecerá en el Comando Aéreo de Combate No. 3 ubicado en Malambo en el departamento del Atlántico al norte de Colombia, desde donde partirá hasta la ciudad de Seattle al noroeste de los Estados Unidos de América, para luego volar hasta Japón y aterrizar en el Aeropuerto Internacional de Tokio, también conocido comúnmente como Aeropuerto de Haneda en donde recogerán a los colombianos.

"El gobierno colombiano confía plenamente en el manejo que el gobierno japonés le está dando a esta situación y la embajada se está ciñendo estrictamente a sus orientaciones", indicó la cancillería en un comunicado.

Asimismo, dijo que sólo ante un peligro inminente o una alerta de evacuación del gobierno japonés se consideraría la posibilidad de trasladar temporalmente el personal diplomático y consular a otro lugar.

Miles de extranjeros han abandonado Tokio por temor a un escape radiactivo de la central nuclear de Fukushima, mientras muchas embajadas comenzaron este jueves a organizar operativos para asistir a quienes deseen salir de Japón.

Aunque las autoridades locales insisten en que los niveles de radiactividad en la capital han aumentado pero no son alarmantes, la inestable situación en la central nuclear de Fukushima, a unos 250 kilómetros al norte, llevó a muchos a alejarse hacia el sur.

A la inquietud por las radiaciones se sumó este jueves el anuncio de un posible gran apagón en Tokio que podría alterar los transportes para salir de la ciudad en los próximos días, lo que hizo que parte de quienes seguían en la metrópolis, japoneses y extranjeros, decidieran finalmente abandonarla sin saber cuándo regresarán.