Sídney. Un avión de Qantas Airways Ltd con destino a Buenos Aires se vio obligado este lunes a volver al aeropuerto de origen debido a un problema en su sistema eléctrico.

El aparato, un Boeing (BA) 747 con 199 pasajeros a bordo, además de 3 pilotos y 18 miembros de la tripulación, logró aterrizar sin incidentes en Sidney. Qantas dijo que el aterrizaje forzoso fue consecuencia de un problema eléctrico, no de un problema en el motor, como ha sido el caso de otros recientes aterrizajes forzosos de aviones de la compañía.

La última tanda de problemas de Qantas comenzó el 4 de noviembre, cuando uno de sus superjumbos Airbus A380 se vio obligado a realizar un aterrizaje de emergencia en Singapur tras un fallo de su motor. La aerolínea de bandera de Australia dejó en tierra su flota de A380, pero desde entonces Qantas ha experimentado tres incidentes en vuelo que han obligado a aterrizajes forzosos también de sus 747.

Qantas aún no ha decidido cuándo volverá a poner en circulación su flota de A380. La aerolínea podría tener que arreglar hasta 14 de los motores Rolls-Royce que llevan dichos aparatos antes de permitir la vuelta a las alturas de un A380, dijo el lunes una fuente conocedora de la situación.

Un analista dijo que como la aerolínea está utilizando más sus 747 mientras tiene en tierra sus A380, las posibilidades de que surjan problemas técnicos en los aparatos son mayores.