Ismailía. Un avión ruso con 224 personas se estrelló el sábado en la península egipcia del Sinaí, tras desaparecer del radar y caer desde altitud de crucero, causando la muerte de todos a bordo.

Un grupo militante egipcio vinculado al Estado Islámico dijo en un comunicado que había derribado el avión "en represalia por los ataque aéreos rusos que han matado a cientos de musulmanes en territorio sirio". Sin embargo, el ministro ruso de Transporte dijo que a la agencia Interfax que la declaración "no puede considerarse precisa".

El Airbus A-321, operado por la aerolínea rusa Kogalymavia bajo la marca Metrojet, volaba desde el centro turístico costero de Sharm el Sheij, en el Mar Rojo, hacia San Petersburgo cuando cayó en una zona montañosa aislada del centro del Sinaí poco después del amanecer, dijo el Ministerio de Aviación egipcio.

"Una escena trágica. Muchos muertos en el suelo y muchos que murieron atrapados en sus asientos", declaró un responsable de seguridad, quien pidió mantener el anonimato.

"El avión se partió en dos, una parte pequeña de la cola se incendió y una parte más grande se estrelló en una roca. Hemos sacado al menos 100 cuerpos y el resto todavía están dentro", dijo.

Las autoridades egipcias ya han localizado la caja negra con los datos del vuelo. El ministro de aviación civil egipcio, Mohamed Hossam Kemal, dijo que las comunicaciones entre el avión y la torre de control aéreo habían sido normales antes del accidente, sin reportes de nada irregular.

"El avión no pidió un cambio de ruta", dijo.

El primer ministro egipcio, Sherif Ismail, informó en una rueda de prensa que no parecía haber ningún tipo de actividad inusual relacionada con el accidente, pero que los hechos no estarán completamente claros hasta que se investigue más.

Ismail dijo que 129 cuerpos fueron sacados del avión hasta ahora y que las probabilidades de encontrar sobrevivientes son casi imposibles.

En el Sinaí opera un movimiento insurgente de extremistas que apoyan al Estado Islámico (EI). Los rebeldes han matado a cientos de soldados y policías egipcios y también han atacado objetivos occidentales en los últimos meses. EI dijo en un comunicado en Twitter que había derribado el avión.

Rusia, aliada del presidente Bashar al-Assad, lanzó el 30 de septiembre ataques aéreos contra grupos sirios de oposición, entre ellos Estado Islámico.

Portavoces de las líneas aéreas europeas Lufthansa y Air France-KLM dijeron que sus vuelos han decidido evitar la zona por razones de seguridad.

El presidente ruso, Vladimir Putin, declaró el domingo día de luto nacional. En el vuelo había 214 rusos y tres ucranianos.

Un hombre adulto con un impermeable gris, que se identificó como Nayeel, lloró mientras hablaba con reporteros a la salida de un hotel cerca del aeropuerto de San Petesburgo, donde se instaló un centro especial para recibir a familiares de las víctimas. Dijo que su esposa estaba en el avión.

"A las seis de la mañana me envió un mensaje de texto: 'Estoy abordando, que Dios me acompañe'", contó. El hombre explicó que el resto de la familia había vuelto de las vacaciones en Egipto, pero que su esposa quiso quedarse unos días más.

El A321 es un avión de 185 asientos que cubre distancias medias y está en servicio desde 1994, con más de 1.100 aparatos operando en todo el mundo y buenos registros de seguridad.