Ciudad del Vaticano. El Papa Benedicto XVI realizó este domingo un llamado a los países musulmanes de Oriente Medio para que garanticen la libertad de culto a todas las religiones, y dijo que la paz en la región sería el mejor remedio para el preocupante éxodo de los cristianos.

El pontífice lanzó su petición durante una misa solemne en la basílica de San Pedro que cerró un sínodo sobre la situación en Oriente Medio, cuyo documento final criticó a Israel e instó al Estado judío a poner fin a su ocupación de los territorios palestinos.

En su sermón en el final ceremonial del evento, dijo que la libertad religiosa es "uno de los derechos humanos fundamentales que todos los Estados deberían respetar siempre".

El Papa dijo que, aunque algunos Estados de Oriente Medio han permitido la libertad de culto, "el espacio otorgado a la libertad para practicar la religión es a menudo muy limitada".

Al menos 3,5 millones de cristianos viven en esta zona, lugar de nacimiento del Islam y donde viven algunas de la sociedades musulmanas más conservadoras.

La libertad de practicar el cristianismo - o cualquier otra religión que no sea el Islam - no siempre está permitida y varía de país a país. Arabia Saudita, que aplica una versión rigurosa del Islam, es el que tiene mayores restricciones con las diferencias.

El Papa Benedicto XVI dijo que todos los países se beneficiarían de una mayor libertad religiosa y apoyó el llamado de los participantes en el sínodo para que musulmanes y cristianos abran un diálogo "abierto y urgente" sobre este polémico asunto.