La Paz. El gobierno boliviano comenzó a recibir asistencia internacional para hacer frente a las inundaciones que golpean especialmente a la región amazónica del país y que ya causaron la muerte a 55 personas y dejaron sin hogar a 55.000 familias.

El ministro de Defensa, Rubén Saavedra, informó que Panamá donó carpas, la Organización de Naciones Unidas (ONU) anunció que albergará a 8.000 familias evacuadas y Argentina entregará 150.000 pastillas de potabilización, suficientes para tres millones de litros de agua.

Por su parte, la embajada de Italia en La Paz anunció donación de carpas "adaptables a distintas situaciones de emergencia", las que serán distribuidas en el departamento amazónico de Beni, el más golpeado.

El ministro boliviano de la Presidencia, Juan Ramón Quintana, confirmó que también llegaron dos helicópteros rusos Mi8 para transportar la ayuda, que se sumarán a la flota de nueve aeronaves de la Fuerza Aérea Boliviana ya en operación.

Para los próximos días, el Servicio Nacional de Meteorología e Hidrología declaró alerta roja para los departamentos de Cochabamba, Santa Cruz, Beni y La Paz y pronosticó fuertes lluvias y tormentas eléctricas, aunque este fin de semana el tiempo mejoró y permitió que se desarrollaran las operaciones aéreas y de asistencia.