La Paz. Pese a la propuesta de la Administradora Boliviana de Carreteras (ABC) de cambiar el trazo inicial de los accesos al puente San Buenaventura-Rurrenabaque, el diálogo no logró instalarse y el conflicto por la construcción de la solución vial se agudizó con la toma de tres rehenes.

Yerko Núñez, alcalde de Rurrenabaque (Beni), denunció que bloqueadores que exigen el inicio de la obra secuestraron a Daniel Robison y Julio Cuevo, representantes del Comité Impulsor del Puente de Rurrenabaque, y al corregidor Erminio Cartagena.

Núñez fue electo por la agrupación ciudadana Primero el Beni, a la que pertenece el gobernador beniano, Ernesto Suárez, opositor al gobierno central.

La autoridad municipal expresó su temor de que la toma de rehenes genere un enfrentamiento en la región y añadió que el trasfondo de la presión en ambos lados del río Beni es alejarlo del cargo, como exigen los bloqueadores en el segundo punto de su pliego.

El gobernador paceño, César Cocarico (MAS), que estuvo en la región, indicó que los rehenes estarían siendo retenidos en el lugar del bloqueo. La autoridad departamental, que retornó anoche a la sede de gobierno, negó que gente del MAS protagonice los bloqueos y señaló que espera que los movilizados accedan a dialogar en Reyes, donde están el Gobernador del Beni y el Alcalde de Rurrenabaque. La negociación se frustró ayer porque mientras estos últimos aguardaban en Reyes, Cocarico y el Alcalde de San Buenaventura lo hacían en Rurrenabaque.

La protesta cumple hoy cuatro días y colonizadores del norte paceño amenazaron anoche con sumarse a la movilización.

Modificación. Para hallar una salida al conflicto, el presidente de la ABC, Luis Sánchez, confirmó la posibilidad de cambiar el trazo inicial de acceso al puente, que empalmará con el corredor bioceánico que unirá el Pacífico y el Atlántico.

“Estamos dispuestos a circunvalar todo el pueblo, llegar hasta las calles más extremas de la población y retroceder dos cuadras para concretar este proyecto; no estamos partiendo el pueblo por la mitad, están mintiendo descaradamente” dijo Sánchez.

Así se refirió al argumento de quienes en esa población turística se oponen al trazo inicial de la obra y piden que el puente pase por el sector Las Islas. El proyecto tiene un costo de $US16 millones financiados por el Banco Interamericano de Desarrollo (BID).

El puente demandará $US8 millones y la mejora de las calles de ambos municipios (cuyo ancho será ampliado a 20 metros), la construcción de pasarelas, puentes a desnivel, terraplenes y muros de contención para evitar desprendimientos o deslizamientos de la ladera de Rurrenabaque, costarán otros $US8 millones.

“Este presupuesto puede perderse de persistir el conflicto”, advirtió Sánchez, quien agregó que el BID comunicó su preocupación.