Naciones Unidas. Un borrador de resolución redactado por Europa y Estados Unidos que obtuvo Reuters exhorta a imponer sanciones de Naciones Unidas contra el presidente sirio, Bashar el Asad, influyentes miembros de su familia y socios.

Las delegaciones esperan llevar el borrador a votación en el Consejo de Seguridad lo más pronto posible. Las sanciones son la respuesta de las naciones occidentales a la violenta represión de cinco meses contra manifestantes a favor de la democracia, ofensiva que según la ONU ha dejado 2.200 civiles muertos.

Pero Rusia, que tiene poder de veto, dijo que no piensa que sancionar a Damasco sea la estrategia adecuada en este momento.

La resolución, escrita por Reino Unido, Francia, Alemania, Portugal y Estados Unidos, dice que el consejo "condena enérgicamente las violaciones graves y sistemáticas de los derechos humanos perpetrados de forma continuada por las autoridades sirias", y "demanda un fin inmediato a la violencia".

Aunque solicita congelar los bienes financieros de Asad, y de otros 22 sirios, le excluye de la lista de sirios que afrontan una prohibición internacional para viajar. El borrador también identifica el número de pasaporte de Asad, D19093.

Otros posibles sancionados son el hermano de Asad Maher, comandante de la cuarta división armada del Ejército, que se dice que ha desempeñado un papel clave en la represión de las protestas, el vicepresidente Faruq al Shara, y el primo de Asad Rami Makhluf, un magnate que controla la mayor empresa de telefonía móvil de Siria, Syriatel.

Entre otros individuos en la lista de sanciones está el ministro de Defensa y otros altos cargos de los servicios de inteligencia.

La resolución impondría sanciones al Dirección General de Inteligencia y tres compañías que, dice, aportan financiación al Gobierno. Una de las empresas está parcialmente controlada por el ministerio de Defensa siria, según el texto propuesto.

El borrador de resolución también prohíbe "el suministro directo o indirecto, la venta o transferencia a Siria (...) de todo tipo de armas y material relacionado", además de exportaciones de armas por parte del país árabe.

Rusia probablemente no acoja con agrado un embargo de armas, ya que es un proveedor armamentístico clave de Damasco.

El embajador de Moscú ante la ONU Vitaly Churkin dijo a periodistas el martes cuando se le preguntó si era momento de sancionar a Damasco: "No, no lo creemos".

Rusia, junto a Reino Unido, China, Francia y Estados Unidos, tiene poder de veto, y las declaraciones del embajador sugieren que persuadir a Moscú de respaldar duras medidas no sería fácil para los patrocinadores de la resolución.

Rusia no está sola. China, Suráfrica, Brasil e India han indicado que tendrían problemas para respaldar medidas punitivas contra Damasco. Las resoluciones del Consejo de Seguridad necesitan nueve votos a favor y ningún veto.