Brasilia. En plena faena se encuentran los trabajos de reconstrucción de las localidades dañadas por las fuertes precipitaciones que afectaron el mes pasado a Río de Janeiro, dejando un saldo de 892 personas muertas.

De acuerdo a las cifras oficiales, habría 408 personas desaparecidas, cuyos cuerpos se estima se encuentran bajo las cientos de viviendas destruidas por los aludes.

El diario O Globo señala que la empresa de trabajos públicos del Estado de Río (Emop) mantiene activos cuatro equipos en la zona intentando localizar a las víctimas sepultadas por los deslizamientos de tierra que se produjeron entre el 11 y 12 de enero.

Sólo el miércoles pasado fueron hallados diez cadáveres.

Otro foco de preocupación es el contagio de enfermedades en especial la leptospirosis, una enfermedad transmitida por la orina de las ratas.

Hasta el momento las autoridades de salud han comprobado 42 casos.

El secretario de Obras Públicas del Estado de Rio de Janeiro, Luiz Fernando Pezao, indicó a la agencia Infobae, que 87 equipos de trabajo operan actualmente, con 649 equipamientos pesados, como camiones y tractores.

Las tareas se concentran en las ciudades más dañadas y que además son las que registran más víctimas fatales.

Justamente la ciudad con mayor problema es Nova Friburgo con 423 muertos, seguida de Teresópolis (372 muertos) y Petrópolis (71 fallecidos).