El gobierno brasileño prohibió este miércoles la pesca del tiburón oceánico o de puntas blancas, una especie considerada amenazada de extinción, en aguas territoriales brasileñas como estrategia para preservarlo.

Según una Instrucción Normativa del Ministerio de Medio Ambiente publicada en el Diario Oficial de la Unión, a partir de este miércoles queda prohibida la pesca, el almacenamiento a bordo, el transporte, el desembarque y la comercialización de esta especie en Brasil.

La medida determina que los pescadores que capturen ejemplares de la especie aunque sea accidentalmente tendrán que devolverlos al mar vivos o muertos.

Los barcos que sean sorprendidos cargando aletas o ejemplares de la especie serán sancionados con la pérdida de la licencia para pescar en Brasil.

Brasil, que defiende la prohibición de la comercialización de esta especie en las negociaciones de la Convención sobre Comercio Internacional de Especies de Flora y Fauna Salvaje en Peligro de Extinción (Cites), adoptó unilateralmente la medida en sus aguas jurisdiccionales.

La especie Carcharhinus longimanus, una de las más comunes entre los tiburones, corre el riesgo de extinción por la pesca predadora a la que es sometido debido a que es una de las más demandadas entre los consumidores de la sopa de aleta de tiburón.

La única excepción serán los animales que sean pescados para investigaciones científicas previamente autorizadas.