Tropas federales brasileñas cercaron esta madrugada la sede del Legislativo del estado de Bahía, en Brasil, ocupado por policías en huelga en demanda de mejoras salariales, y cortaron la luz del edificio para obligarlos a salir.

La huelga policial, iniciada hace seis días, ha provocado una ola de saqueos, asaltos y entre 78 y 83 asesinatos, según diversas fuentes, sobre todo en la capital de Bahía, Salvador, a dos semanas del inicio del Carnaval, que atrae a decenas de miles de turistas a este estado del noreste brasileño.

El líder de la huelga, Marcos Prisco, dijo este lunes que la decisión de los policías es "resistir" dentro de la sede del legislativo y advirtió que "si el Ejército invade el edificio puede ocurrir una catástrofe", consignó el sitio G1 de O Globo.

Desde el sábado último, unos 3.500 efectivos del Ejército, la Marina y la Fuerza Nacional de Seguridad asumieron paulatinamente la seguridad de este estado del noreste brasileño, donde la inactividad policial provocó una fuerte escalada de delitos.

Una fuerza de élite de la policía federal integrada por 40 hombres llegó este domingo a Salvador, una de las doce sedes de la Copa del Mundo de fútbol 2014, para cumplir con las órdenes judiciales de arresto contra los líderes de la huelga, que reclaman una amnistía, un alza de salarios y mejores condiciones laborales.

Según el diario O Estado de Sao Paulo, tropas federales ya hicieron incursiones la noche de este domingo en el entorno de la Asamblea Legislativa utilizando vehículos blindados y helicópteros.

Desde el inicio de la protesta, los policías militares huelguistas ocuparon parte de la Asamblea Legislativa junto a sus familias y se resisten a partir.

"No puedo controlar la reacción" de los policías huelguistas, dijo Prisco a G1. "Puede ser una tropa armada contra otra tropa armada", añadió, y puntualizó que el edificio está ocupado por unas 4.000 personas, entre policías y sus familiares, incluidos unos 300 niños.

La huelga fue decretada en la noche del martes por la Asociación de Policías y Bomberos de Bahía (Aspra), en demanda de mejoras salariales y laborales.

La entidad no está reconocida por las autoridades provinciales ni por el comando de la Policía Militar como representante de los agentes y doce de sus dirigentes tienen órdenes de prisión decretadas por la Justicia, por haber sido identificados en actos de vandalismo.

Los dirigentes de la Aspra que sean detenidos deberán responder por tres delitos: por robo calificado, por haber retenido y estropeado patrulleros de la Policía Militar, y por incitación a la violencia y formación de cuadrilla.

Los policías que cometan delitos durante la huelga no podrán gozar del beneficio de la amnistía militar para todos los huelguistas, que es uno de los dos puntos exigidos por éstos para terminar con la paralización. El otro es el pago de la gratificación por actividad policial, lo que redundaría en un aumento de sus ingresos.