Al-Izziyat. Los habitantes de las zonas de pastoreo del este de Bengasi reanudaban este miércoles sus actividades con tranquilidad, con pocas muestras de la revuelta que ha asolado el país y que el líder Muamar Gaddafi ha prometido aplastar.

Los pastores de cabras atendían a sus rebaños junto a la carretera. En localidades pequeñas como Al Iziyat, en la ruta entre Tobruk y Bengasi, al sur de las montañas de Jebel al Ajdar, podían verse grupos de hombres sentados y conversando en torno a los cafés. Había escenas similares en otros lugares.

No había rastro de policía o el ejército, y pocas muestras de tensiones entre los habitantes.

Responsables del ejército en la localidad oriental de Tobruk, aún de uniforme pero sin declarar ya lealtad a Gaddafi, dijeron que la región oriental ya no está en manos del líder libio.

La región del este fue el escenario de un levantamiento contra Gaddafi en 1996, cuando se produjo una masacre en una prisión de Trípoli en la que muchos de los fallecidos procedían de la zona de Bengasi.

Gaddafi usó aviones de combate para sofocar la rebelión en Jebel al Ajdar en 1996.

Varios testigos en Bengasi, que hablaron por teléfono en los últimos días, han descrito los violentos enfrentamientos entre las fuerzas de seguridad y los manifestantes durante la última revuelta que surgió el 17 de febrero. Un testigo dijo este miércoles que la ciudad estaba en calma.