El canal argelino de televisión Ennahar informó del hallazgo este domingo de 25 cadáveres sin identificar en la planta de gas de In Amenas, en el sureste de Argelia, en la que este sábado el Ejército argelino lanzó un cruento asalto para liberar a decenas de trabajadores secuestrados por una partida de terroristas.

La fuente explicó con los nuevos cuerpos sin vida fueron hallados durante la investigación emprendida este domingo en ese remoto punto del desierto argelino, cercano a la conflictiva frontera suroriental con Libia, y que aún no han podido ser identificados.

El hallazgo, que no ha sido confirmado por fuentes oficiales, elevaría de forma cuantiosa el número de víctimas mortales, que tras la cruenta operación de rescate el ministerio de Interior argelino cifró este sábado en 23 rehenes y 32 presuntos terroristas.

El ministro argelino de Comunicación, Mohamed Said, ya advirtió esta mañana a través de la radio nacional que esas cifras podrían no ser definitivas y aumentar en las próximas horas, a medida que avancen las investigaciones.

En este sentido, insistió en que las labores de búsqueda y rescate se prolongarán durante horas en la planta, que fue asaltada el pasado miércoles por una banda de yihadistas que exigían el fin de la intervención militar extranjera en el vecino Mali.

Según las autoridades, antes de la cruenta operación de rescate final, la fuerzas argelinas lograron liberar 792 rehenes, procedentes de 107 países, que estaban retenidos por un grupo que se autodenominaba "los firmantes de la sangre", supuestamente liderado por el radical Mojtar Belmojtar, alias Jaled Abu El Abbes.

Hasta la fecha, Japón ha advertido que carece de noticias sobre diez de sus ciudadanos que supuestamente estaban retenidos en la planta, mientras que el Reino Unido ha cifrado en tres los muertos británicos y tres el número de sus desaparecidos.

Condena de la UE. El presidente del Consejo Europeo, Herman Van Rompuy, ha condenado este domingo los "actos atroces de terroristas" en la planta de In Amenas (Argelia), y ha expresado sus condolencias a los allegados de las víctimas.

La crisis de los rehenes que estalló el pasado miércoles en las instalaciones de gas al sureste del país finalizó el pasado sábado de manera dramática con la muerte de los últimos siete rehenes extranjeros.

Al término del asalto lanzado por las fuerzas especiales contra los secuestradores, un comunicado oficial del Ministerio del Interior indicó que 23 civiles habían muerto y 32 terroristas habían sido abatidos, aunque no precisó las nacionalidades de las víctimas y señaló que esas cifras eran provisionales.

"Condeno los actos atroces llevados a cabo por terroristas en Argelia, y lamento profundamente el trágico final para los rehenes inocentes, incluyendo ciudadanos europeos", ha dicho Van Rompuy en un comunicado, donde también se ha solidarizado con las familias de las víctimas.

El miércoles pasado, al amanecer, un grupo de individuos fuertemente armados, pertenecientes a la brigada "Los que firman con sangre", dirigidos por Mojtar Belmojtar, alias Jaled Abu El Abes, tomaron al asalto el complejo gasístico de In Amenas, a unos 1.300 kilómetros al sudeste de Argel.

Después de 24 horas de negociaciones, las fuerzas especiales del ejército se negaron a permitir a los asaltantes abandonar el lugar con los rehenes extranjeros y decidieron tomar la posición al asalto el jueves pasado, aunque la operación no se llevó a cabo hasta ayer por la mañana.

Según las cifras oficiales, 685 rehenes argelinos y 107 de diferentes naciones fueron liberados.