El canciller Héctor Timerman afirmó que Argentina "está lista para dialogar" sobre las Malvinas con Gran Bretaña y que espera que el primer ministro británico, David Cameron, "acepte dialogar".

Timerman, en una rueda de prensa con medios internacionales que cubren la Cumbre del G20, afirmó que Cameron se "olvida de que ellos son los colonialistas" y que son los que "evitan sentarse a dialogar".

El canciller, acompañado por el secretario de Comunicación Pública, Alfredo Scoccimarro, brindaron detalles del cruce que mantuvieron la presidenta Cristina Fernández y el primer ministro británico, David Cameron.

Los medios británicos presentes en la rueda de prensa solicitaron que las declaraciones sean formuladas en inglés, a lo que los funcionarios respondieron que aceptaban las preguntas en ese idioma pero que las respuestas iban a ser en español.

Ante la consulta formulada por un periodista de la BBC en torno a cómo se produjo el diálogo, Timerman enfatizó que "la presidenta le dijo a David Cameron -cuando él se acercó a exigirle que respete el referéndum de los isleños-, que lo que tenemos que respetar son las resoluciones de las Naciones Unidas".

"Si somos miembros de las Naciones Unidas no podemos exigirles a otros que cumplan cuando un país no lo cumple", mencionó el canciller, para luego enfatizar que "Gran Bretaña es miembro del Comité de Seguridad y no puede ser que desde el año 1965 se niega a cumplir con las resoluciones de las Naciones Unidas"

"¿Qué clase de miembro es Gran Bretaña que exige que otros países cumplan resoluciones que ellos mismos se niegan a cumplir?", disparó el canciller argentino.

Respecto al referéndum que se llevará a cabo en la isla y la cuestión de autodeterminación esgrimida por el gobierno británico, Timerman remarcó que "la República Argentina respeta las resoluciones de las Naciones Unidas que dice que la cuestión Malvinas es una cuestión entre Gran Bretaña y la República Argentina".

"Estamos listos para dialogar, estamos esperando que venga el primer ministro David Cameron y acepte dialogar como el secretario general de la ONU, Banki Moon, le ha pedido que haga", enfatizó el canciller.

Timerman remarcó que "la presidenta argentina no se acercó al primer ministro David Cameron para dialogar sobre Malvinas, porque esta es una reunión para hablar sobre la crisis europea".

"El que se acercó para hablar de un tema que no era de la cumbre fue Cameron. El momento para hablar de la cuestión Malvinas fue la semana pasada cuando las Naciones unidas convocó a Argentina y al Reino Unido a hablar sobre el tema en el Comité de descolonización. Allí, una vez más, el Reino Unido se negó a estar presente", dijo el funcionario.

"Hace 30 años hubo una guerra, pero hace 180 años hubo una invasión al territorio argentino. Los que son colonialistas y famosos en el mundo por ser colonialistas, son los británicos. Argentina siempre estuvo en contra del colonialismo", sostuvo Timerman.

A lo que agregó que "Argentina está siempre dispuesta a dialogar y resolver la cuestión Malvinas por la vía pacífica".

La rueda de prensa, la segunda del día en torno a Malvinas, se debió a la repercusión que tuvo en los medios internacionales el cruce que tuvieron Cameron y Cristina durante la segunda sesión plenaria de la cumbre del G20.

Allí, la jefa de Estado le reclamó a Cameron dialogar por Malvinas, mientras que el premier inglés exigió respetar el pronunciamiento de los isleños en el referéndum que piensan llevar a cabo.

El breve diálogo se produjo alrededor de las 9:30 hora local (12:30 en Argentina) cuando el primer ministro británico se acercó a Cristina para "agradecerle su posición en favor de la creación de un Banco Central europeo unificado que funcione como un prestamista de última instancia a los efectos de disipar los temores sobre el euro", señaló Scoccimarro al relatar el encuentro.

Cristina le respondió que había visto que "las portadas de los principales medios internacionales no reflejaban el optimismo por los resultados de la Cumbre de líderes del G20", cuando de repente fue interrumpida por Cameron quien le "exigió respetar el referéndum de los isleños", detalló Scoccimarro.

"La presidenta que tenía entre sus papeles un sobre con todas las resoluciones de Naciones Unidas sobre Malvinas, le dijo que se las quería entregar" en mano a Cameron y que "lo que realmente se debía respetar eran las cuarenta resoluciones de las Naciones Unidas y del Comité de Descolonización".

El primer ministro británico le contestó que "no iba a hablar sobre soberanía", a lo que la jefa del Estado le respondió que "sólo quería dialogar tal cual lo ordena la Naciones Unidas y que le quería entregar el sobre en mano".

Cameron se negó a recibir el sobre y, tras dar una media vuelta, se retiró del lugar en el que se encontraba Cristina Fernández.