Buenos Aires. El sistema de transporte aéreo en el Cono Sur sudamericano quedó sumido en el caos el lunes con el cierre, nuevamente, de los dos principales aeropuertos de Argentina por la ceniza esparcida por la erupción de un volcán en Chile.

Los aeropuertos que sirven a Buenos Aires, que ya se habían visto afectados la semana pasada, fueron cerrados el domingo en la tarde y, según previsiones meteorológicas, la imposibilidad de reanudar los servicios aéreos se extenderá por varias horas más por la ceniza suspendida sobre la zona central del país.

Los cierres del aeropuerto internacional de Ezeiza y el Aeroparque Jorge Newbery, del área metropolitana de Buenos Aires, repercutían principalmente en Chile y en Brasil, donde las aerolíneas LAN, TAM y Gol debieron anunciar la suspensión de vuelos hacia la capital argentina.

El complejo volcánico chileno Puyehue-Cordón Caulle entró en erupción hace nueve días, desprendiendo una alta pluma de rocas y cenizas que cubrió diferentes ciudades cordilleranas, y comenzó a dirigirse hacia el noroeste por efecto del viento.

El aeropuerto de Montevideo también fue afectado y miles de pasajeros a ambas orillas del Río de la Plata se vieron perjudicados, entre ellos el secretario general de la ONU, Ban Ki-moon, quien debió aterrizar a 800 kilómetros de Buenos Aires y viajar por tierra a la capital argentina.

La presidenta de Argentina, Cristina Fernández, relató al recibirlo que Ban debió desayunar con alfajores, un dulce típico del país, en una gasolinera de Rosario, 300 kilómetros al norte de Buenos Aires, donde paró en su periplo hacia Buenos Aires.

"La situación es que desde la noche de ayer (domingo) todos los vuelos han sido cancelados. Según la proyección de meteorología, estaríamos todo el día afectados por la presencia de cenizas", dijo a Reuters Nelson Rosano, jefe de operaciones del Aeropuerto Internacional de Carrasco, Uruguay, donde fueron cancelados unos 250 vuelos en los últimos siete días.

No había nadie disponible inmediatamente en el regulador aéreo ANAC, de Argentina, para hacer comentarios.

"La ceniza es muy abrasiva, es como si pasáramos una tela por un elemento metálico", dijo a periodistas Jorge Pérez Tamayo, piloto de la estatal Aerolíneas Argentinas.

Ciudades cordilleranas argentinas como San Carlos de Bariloche y Villa La Angostura se encuentran cubiertas por ceniza, tornando grises las habitualmente azules aguas de sus lagos cercanos.

Ambas ciudades turísticas se encontraban vacías de visitantes por el cierre de los aeropuertos patagónicos, las clases fueron suspendidas y medios locales reportaban dificultades de sus habitantes para conseguir combustible a pocos días del inicio de la temporada invernal.

Las pasturas de los animales en la región, donde es habitual la cría de ovinos, fueron dañadas por la ceniza y las autoridades decretaron la emergencia agropecuaria en la zona.