Santiago. Las negociaciones entre el gobierno chileno y los principales clanes de la Isla de Pascua (Rapa Nui) van avanzadas, luego de los serios incidentes que se registraron hace unos días entre los lugareños y policías que trataban de desalojar una serie de propiedades tomadas por los isleños por reivindicaciones de su propiedad ancestral.

Las reuniones para la pacificación de Rapa Nui se realizaron durante todo el fin de semana entre el intendente de la V Región, Raúl Celis y representantes de los clanes y el presidente de la Oficina de Asuntos Rapa Nui, el abogado Mata Atan, según publica este lunes el diario La Tercera.

"Lo que esperamos es que se produzca el retiro pacífico en los próximos días, para evitar resoluciones judiciales y desalojos a la fuerza", dijo Celis, quien espera que antes de fin de año ya estén todas las instalaciones desocupadas.

"Le señalé la conveniencia de hacer el abandono voluntario de las propiedades que quedan ocupadas, de privilegiar el trabajo que se está haciendo con la mesa de tierras que dirige Carlos Llancaqueo", dijo el intendent, respecto a la reunión sostenida con los isleños.

"Me comprometí ayer a buscar una desocupación pacífica", respondió ayer Mata Atan. "El pueblo rapa nui es pacífico, el único que reprime es el gobierno (...) mientras yo me reunía con el señor intendente, la PDI (Policía de Investigaciones) se dedica a hostigar a la gente, al parlamento en la plaza. Ellos quieren puro disparar, fueron los que más dispararon el viernes", agregó el representante pascuense.

Cabe destacar que el viernes pasado se registaron serios incidentes entre lugareños y fuerzas policiales, quienes intentaron desalojar la casa del Ministerio de Justicia tomada por unos 30 isleños, dejando 17 pascuenses heridos y 20 policías lesionados.

Durante el fin de semana también se registraron otros enfrentamientos, mientras el gobierno paralelamente enviaba refuerzos a la isla.

Isla de Pascua es la más oriental de las islas de Polinesia y uno de los lugares del planeta más aislados. Está localizada aproximadamente a 3.800 kilómetros al oeste de la costa de América del Sur, a la altura del puerto chileno de Caldera.