Santiago. Las protestas en la zona chilena de Magallanes continúan causando molestias en la zona austral argentina, ya que en el tarde de este jueves volvieron a paralizar el servicios de barcazas que une Tierra del Fuego con el continente, dejando a la provincia argentina incomunicada.

Ya se había bloqueado el servicio este miércoles, pero por la alta congestión de vehículos se destrabó el este jueves por algunas horas.

Las barcazas trasladan vehículos y mercaderías hacia la provincia argentina, informó Ámbito.

La gobernadora de Tierra del Fuego, Fabiana Ríos, no ha descartado si “fuera necesario" declarar "la emergencia en la frontera y enviar ayuda sanitaria".

El cónsul de Chile en Ushuaia, Francisco Gormaz Lira, indicó que “es lamentable, pero no podemos asegurar que los cortes no vuelvan a repetirse; estamos muy confiados en que las negociaciones se encaminen por la vía del dialogo, aunque nuestra recomendación a los fueguinos es que vayan monitoreando la situación antes de viajar”.

Por su parte el gobierno de Tierra del Fuego recomendó no transitar hacia rutas de acceso a Bahía Azul, en la región de Magallanes, por la posibilidad de cortes de ruta e interrupciones en el servicio de barcazas.

La secretaria de gobierno provincial, Eleonora De Maio, dijo que enviará a a personal de Defensa Civil a la zona para atender la necesidad de los afectados por las protestas en Chile.

Paralización continúa. Mientras, en la ciudad de Punta Arenas -la metrópolis más austral del país- la movilizaciones ciudadanas contra el alza del precio del gas, continúan.

Según el alcalde de Punta Arenas, Vladimiro Mimica, la paralización tenía una adhesión cercana a 80%, dijo La Tercera.

Por su parte, las pérdidas económicas diarias que está dejando el movimiento alcanzarían los CH$927 millones (US$1,8 millones), informó el dirigente de la Cámara de la Producción y del Comercio de Magallanes, Alejandro Riquelme.

Uno de los sectores afectados es el turismo, pues el bloqueo y suspensión del tránsito vehicular de los accesos a Puerto Natales, Punta Arenas y Torres del Paine afectó el movimiento de turistas chilenos y extranjeros que han debido cancelar sus tour o reagendarlos.

De hecho, en el famoso paraje de Torres del Paine, donde unos 50 visitantes debieron ser refugiados por funcionarios de la estatal Corporación Nacional Forestal (Conaf), pues no podían dejar la zona.