Pekín. Un alto funcionario chino pidió este martes a las embajadas extranjeras que dejasen de emitir sus propias lecturas sobre la contaminación del aire, diciendo que eso va en contra de los convenios legales y diplomáticos, y criticando uno de los índices seguidos de cerca por Estados Unidos.

El nivel de contaminación del aire en la tumultuosa capital de China varía, dependiendo del viento, pero un cóctel de humos procedentes de las chimeneas, los tubos de escape de los vehículos, el polvo y los aerosoles a menudo provocan la creación de una capa de color beige que permanece durante días en la ciudad.

Muchos residentes rechazan las lecturas oficiales que hablan de contaminación "ligera" en Pekín y las califican de muy insuficientes.

La embajada de Estados Unidos ha instalado un punto de control en su tejado que lanza datos cada hora sobre la calidad del aire a través de un sistema ampliamente seguido en la red social "Twitter". El consulado de Estados Unidos en Shanghái ofrece un servicio similar.

Aunque China tomó medidas más estrictas en los estándares de control relativos a la contaminación del aire en enero, la interpretación oficial que hace la embajada de Estados Unidos está bastante distante de la china.

Expertos chinos han criticado el dispositivo de control único de la embajada de Estados Unidos y lo han calificado como "poco científico".

El ministro de Medio Ambiente, Wu Xiaoqing, fue un paso más allá, diciendo que este tipo de lecturas eran ilegales y deberían dejar de hacerse, aunque no mencionó directamente a Estados Unidos.

"Según la Convención de Viena sobre Relaciones Diplomáticas (...) los diplomáticos extranjeros deben respetar y seguir las leyes locales y no pueden interferir en los asuntos internos", dijo Wu en una rueda de prensa.

"El control de la calidad del aire en China y la información publicada son de interés público y están en manos del Gobierno. Que los consulados extranjeros en China controlen la calidad del aire por sí mismos y publiquen información online no sólo va en contra del espíritu de la Convención de Viena... también contraviene las normas de protección del medio ambiente", agregó.

La embajada de Estados Unidos admite en su página web que no se puede confiar en su equipo para el control general, ya que "el análisis de una ciudad no se puede hacer (...) con datos de una sola máquina".

Los funcionarios de la embajada no estuvieron disponibles para hacer comentarios sobre las críticas de Wu.

Wu dijo que los estándares que miden la calidad del aire en China fueron diseñados con el asesoramiento de la Organización Mundial de la Salud y "de acuerdo con la situación actual de nuestro país".

A pesar de sus críticas, Wu reconoció que la calidad del aire de China y la situación del medio ambiente en general siguen siendo precarias, con más de una décima parte de los ríos sometidos a control contaminados.

Wu dijo que el Gobierno estuvo estudiando un impuesto ambiental para las industrias contaminantes, aunque no dio un calendario de cuándo podría entrar en vigor ni detalles de cómo funcionaría.