Argel. La policía anti-disturbios de Argelia sitió este sábado a unos 500 manifestantes que intentaban organizar una marcha vetada en la capital, inspirada en las revueltas de otras partes del mundo árabe.

Un periodista de Reuters dijo que un grupo que coreaba "Argelia, libre y democrática" intentó llegar a la Plaza del 1 de Mayo en el centro de la ciudad para comenzar una marcha de protesta, pero los activistas fueron dispersados dos calles antes por la policía, que hizo uso de sus porras.

A continuación, fueron acorralados en el patio de un bloque de viviendas, donde la policía con cascos y equipo de protección los rodeó, junto a varios cientos de curiosos y algunos partidarios del gobierno.

Los disturbios en Argelia podrían tener implicancias para la economía mundial por ser un gran exportador de gas y petróleo, pero analistas dicen que una revuelta al estilo egipcio es improbable porque el gobierno puede usar sus ingresos petroleros para aplacar la mayoría de las quejas.

La protesta estaba organizada por grupos de derechos humanos, algunos sindicatos y un pequeño partido de la oposición. Las principales fuerzas opositoras de Argelia no participaron.

Un gran número de policías han sido movilizados para evitar que la manifestación de este sábado tenga éxito. Decenas de furgonetas policiales y vehículos armados blindados fueron desplegados por la capital horas antes de la hora prevista de inicio de la protesta.

En las calles próximas a la Plaza del 1 de Mayo, cerca del puerto de la ciudad, la policía se alineó a lo largo de la carretera mientras permanecían a la espera vehículos anti-disturbios con cañones de agua.

Un helicóptero policial sobrevolaba el centro de Argel, una ciudad de densos edificios blanqueados que descienden hacia el Mar Mediterráneo.

"Si las autoridades son democráticas, ¿por qué no nos dejan manifestarnos?", dijo una mujer de 52 años en la protesta.

La policía detuvo a Belaid Abrika, una destacado líder opositor y activista por los derechos de la gran minoría bereber de Argelia.

Las autoridades habían prohibido la marcha, alegando temores de orden público, pero dijo que la oposición podía celebrar un mitin en un lugar oficialmente permitido.

Alrededor de 150 manifestantes celebraron una protesta el pasado sábado en la Plaza 1 de Mayo y dicen que quieren hacerla semanalmente hasta que logren que sus demandas de mayor libertad democrática sean escuchadas.

Muchos argelinos están descontentos con el gobierno por la inflación, el desempleo y las pésimas condiciones de vivienda. Pero también temen una rebelión en un país que aún está saliendo de casi dos décadas de conflicto con los insurgentes islamistas.