Tokio. La firma Kansai Electric Power Co de Japón cerró este sábado uno de sus reactores debido a fallas técnicas, aumentando la presión sobre el bajo suministro eléctrico que está afectando a las manufactureras.

El reactor número 1 de la planta Ohi de Kansai, localizada a unos 350 kilómetros de Tokio, fue cerrado manualmente para inspecciones después de que este viernes por la noche la presión en el tanque de agua con ácido bórico cayera por razones desconocidas, dijo un portavoz de la firma.

La presión volvió a regularizarse y no hubo filtración de radiación, indicó.

"El suministro eléctrico (en Japón occidental) ha sido muy ajustado en primer lugar. Este problema en la unidad número 1 de Ohi lo empeora", dijo a periodistas el ministro de Energía Nuclear, Goshi Hosono.

"Queremos realizar las menores restricciones posibles a las actividades económicas y la vida cotidiana de la gente. Pero es muy claro que la situación se ha vuelto muy grave ahora", indicó.

El gobierno ya ordenó a los usuarios de energía de Tokio y sus alrededores, así como en el norte de Japón, reducir su consumo de electricidad en 15%, dado que las preocupaciones de seguridad por una crisis de la radiación en la planta nuclear Fukushima impiden que algunos reactores se reanuden tras un mantenimiento de rutina.

Kansai Electric, que sirve a la enorme ciudad de Osaka y sus alrededores, hasta ahora ha estado pidiendo a sus clientes sólo una reducción voluntaria del consumo de energía.

Entre los clientes de Kansai están las fábricas insignia de compañías electrónicas como Panasonic Corp y Sharp Corp.

Se prevé que los otros dos reactores de la empresa eléctrica entren en mantenimiento planificado la semana próxima, lo que deja sólo cuatro de sus 11 unidades en funcionamiento.

Un terremoto de 9,0 grados de magnitud y un tsunami el 11 de marzo afectaron las funciones de refrigeración de la planta de energía nuclear Fukushima Daiichi de Tokyo Electric Power, lo que desató el peor desastre atómico mundial desde Chernóbil hace 25 años.