Río de Janeiro. Deslizamientos de tierra e inundaciones devastaron localidades de un área montañosa cerca de Río de Janeiro este miércoles, causando la muerte de al menos 257 personas cuando el torrente de barro y agua arrasó la región brasileña enterrando a muchas familias mientras dormían.

Otras 13 personas murieron este martes en el estado de Sao Paulo por las intensas lluvias, lo que elevó la cifra total de fallecidos en el sur del país a al menos 270.

Laderas de colinas y riberas de ríos en la pintoresca región Serrana cedieron ante el equivalente a un mes de lluvias en sólo 24 horas, causando la muerte de muchas personas a tempranas horas del miércoles y la destrucción de decenas de viviendas, dijeron funcionarios de socorro.

Imágenes de televisión mostraron muchas viviendas enterradas en el barro, mientras desesperados residentes y socorristas buscaban sobrevivientes.

"No hay manera de saber qué vivienda colapsará. Ricos y pobres, todo fue destruido", dijo Fernanda Carvalho, una trabajadora doméstica, citada en el sitio de internet del canal Globo.

Al menos 130 personas perdieron la vida en Teresópolis, emplazada a alrededor de 100 kilómetros al norte de Río, dijeron funcionarios de la ciudad. En Petrópolis murieron al menos 20 personas, y otras 107 fallecieron en Nova Friburgo, dijeron funcionarios del estado en un comunicado enviado por correo electrónico.

Se espera que la cifra de víctimas aumente cuando los socorristas lleguen a áreas remotas golpeadas por las intensas lluvias.

"Creo que el número de muertos es mucho más del anunciado hasta ahora", dijo el secretario de Medio Ambiente del estado Carlos Minc, citado por Globo luego de sobrevolar la región.

"Muchas personas murieron mientras dormían", añadió.

Se cree que hay cerca de 50 desaparecidos sólo en Teresópolis, dijo el alcalde Jorge Mario al canal de televisión Globo.

"Equipos de rescate aún están llegando a las áreas más afectadas", declaró, y agregó que cerca de 1.000 personas han quedado damnificadas. "Es la mayor catástrofe en la historia de la ciudad", añadió el alcalde.

Miles de aislados. La nueva presidenta de Brasil, Dilma Rousseff, firmó un decreto que dispone 780 millones de reales (US$460 millones) para la reconstrucción de las áreas afectadas y tenía previsto sobrevolar la región el jueves.

Miles de personas del área se encuentran aisladas por las inundaciones y no cuentan con energía ni línea telefónica.

Las precipitaciones causaron que al menos un río se saliera de sus márgenes, sumergiendo automóviles y destruyendo casas en Teresópolis, mostraron imágenes de televisión.

"Vi seis cuerpos en mi calle", dijo a Reuters por teléfono Antonio Venancio, un residente de Teresópolis de 53 años, cuya casa fue inundada con barro pero se mantuvo en pie.

"Simplemente no sabemos qué hacer ante algo tan horrible", agregó.

El gobernador del estado de Río de Janeiro, Sergio Cabral, dijo en un comunicado que solicitó a la Armada aviones para llevar equipos de socorro y equipamiento a la región, que quedó parcialmente aislada de Río de Janeiro por carretera.

En la ciudad de Nova Friburgo, tres bomberos estaban desaparecidos luego de ser enterrados por un deslizamiento de tierra cuando trataban de rescatar víctimas, dijeron funcionarios de bomberos.

Una casa de tres pisos se derrumbó este martes, acabando con la vida de tres personas, incluyendo dos niños.

Imágenes de televisión mostraron a autobuses y camiones varados en las calles, con el agua llegando hasta sus ventanas.